Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Miércoles, 20 de abril de 2016
Escritos desde la vía

Desigualdad social

Jerónima González

 


Mientras los gobiernos nos informan de una recuperación económica y del fin de la crisis, los movimientos sociales afirman que nos encontramos en una fuerte fractura social que no parece que vaya a remitir: para una parte de la sociedad la pobreza se ha convertido en crónica. Aumentan los parados de larga duración hasta convertirse en “parados estructurales”, el empleo que se está creando es muy precario, el futuro de los jóvenes esta teniendo un importante retroceso de los derechos sociales...


Con todo esto está apareciendo un nuevo modelo social que podemos caracterizar de “crecimiento con subdesarrollo”, provocando una sociedad cada día más desigual, con más precariedad, menos derechos y más exclusión social.


Los movimientos están tratando de frenar este fenómeno, movilizando a un sector que no se ha interesado nunca por la política. Por otro lado, la clase política nos hace creer que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y, bajo el paraguas de que “no hay otra alternativa”, nos presentan como necesarios los recortes sociales y la renuncia a los derechos adquiridos.


Ante estas declaraciones, los movimientos están creando un contrapoder para no dejar privatizar los bienes y servicios adquiridos, como la sanidad, la educación o los servicios públicos, en contra de los desahucios o la falta de alimentos. Estos movimientos han ido evolucionando y están presentes en las instituciones, creando nuevas formas de participación, con la aparición de nuevos partidos, todo ello encaminado a que la sociedad esté más movilizada.


Pero más allá de estos pequeños logros nos queda por delante luchar contra la desigualdad, de los bienes: mientras unos pocos se están apoderando de más riqueza, aumenta la pobreza, una situación ante la que la sociedad tiene que luchar fuertemente, contra las injusticias, y poner en marcha nuevas iniciativas sociales, siendo conscientes de que el cambio institucional es necesario pero no suficiente para la transformación social.


Esto será posible si aparecen procesos sociales que vayan más allá de lo institucional y estén encabezados por una ciudadanía organizada por el cambio, denunciando las injusticias, y poniendo en marcha nuevas iniciativas sociales, con alternativas económicas sociales al servicio del bien común y del consumo responsable etc.


Todos tenemos una responsabilidad para hacer otro mundo mejor, construido por la mano de una ciudadanía organizada que hace posible que las iniciativas sociales florezcan.

palabras menores • Términos de usoMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress