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Redacción
Martes, 5 de julio de 2016
Mis divas favoritas

Vivien Leigh

Noticia clasificada en: Graciela Mantiñan Mis divas favoritas

CINE

 

 

Graciela Mantiñán

 


Ella nació en la India en 1913, cuando este país era aún una joya del imperio británico. Estudio en la Real Academia de Arte Dramático de Londres y muy pronto llegó  al cine.


Fue la inglesa coqueta de Un yankee en Oxford donde Robert Taylor finalmente elegía a otra mujer. En El puente de Waterloo personificó a esa pobre muchacha que soñaba con ser bailarina clásica y atrapada por  el  fragor de  la guerra, termina prostituyéndose. Vivió  el dolor de Anna Karenina, la  aristócrata rusa que debe elegir entre la pasión y el deber.


Pero también fue la valiente Lady Hamilton, una dama casada que recibe a su amante Lord Nelson, moribundo y victorioso  después de la batalla de Trafalgar. Decían  que esa era la película favorita de Winston Churchill Tal vez le imprimió su propia angustia al personaje de Blanche Dubois, en  la versión fílmica de Un tranvía llamado deseo, donde actuaba un joven e impetuoso Marlon Brando. Los escenarios teatrales la vieron convertirse en la dulce Julieta de Shakespeare y la Cleopatra de Georges Bernard Shaw. A todos estos personajes les prestó sus ojos claros, su extrema delgadez y su estilo más próximo a las lágrimas que a las risas.


¿Acaso fue ella feliz?: amó profundamente a Laurence Oliver, que fue su marido. Juntos tuvieron notables éxitos  profesionales pero una relación  personal cruzada por enormes desencuentros. Perdió al hijo que esperaba a causa de un accidente en un set cinematográfico y en 1941 descubrió que estaba enferma de tuberculosis, una enfermedad que terminaría  llevándosela cuando sólo tenía cincuenta y cuatro años. ¡Qué  paradoja!, el cine le dio grandes triunfos, obtuvo dos veces el premio Oscar, pero la vida la enfrentó con derrotas que no pudo superar.


Era absolutamente británica, sin embargo entró en la historia del cine por su  creación de una mujer norteamericana, Scarlet O´Hara, en Lo que el viento se llevó, la famosísima película que narra los avatares de una tradicional familia sureña durante la guerra civil.


¿Quién puede olvidar a esa muchacha coqueta e intrigante, que  después de las batallas y los incendios,  habiendo perdido la tierra y el amor, dice: "Mañana será otro día“. En esta escena, quizá una de las más famosas del cine, construyó una imagen femenina rebelde e inconformista que hasta hoy sigue vigente.


En EEUU todavía llaman Scarlet, que era  el nombre de su personaje, a esas mujeres  que  pelean por lo que quieren. En ese país, todavía Lo que el viento se llevó sigue siendo el film más taquillero de la historia de la cinematografía.


Nuestra protagonista de hoy es Vivien Leigh, la  actriz inglesa que creó un mito norteamericano.

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