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Redacción
Martes, 16 de agosto de 2016
Desde mi butaca menor

“Mascotas”, buen cine de animación para ver en familia

Noticia clasificada en: Desde mi butaca menor Nacho Esteban

Nacho Esteban

 

 

Se acaba de estrenar en las salas comerciales la última película de los estudios Illumination Entertainment, responsable de los éxitos de “Gru” y “Los minioms”, entre otros. Nos obsequiaron con un corto de los citados muñequitos, muy bueno, como aperitivo al largometraje “Mascotas”, cuyo título original es “La vida secreta de las mascotas”, del que en la versión española se ha prescindido; cosas de la distribución española. Todo un éxito comercial en Estados Unidos donde lleva recaudados en torno a 320 millones de dólares en cinco semanas. Aquí en España, en su primera semana ha hecho la nada desdeñable cifra de 4,1 millones de euros.

 

Me atrevería a decir que será la película de este verano en España, llevando de nuevo a toda la familia al cine a pasar un rato más que entretenido en un producto visualmente espectacular, en 3D o no, ya que es cine digital de primera división. Hay unas panorámicas de la ciudad de la gran manzana con los rascacielos desde arriba excelentes, como pocas veces hemos visto en la pantalla. Nada que envidiar a las películas de la competencia, Disney o Pixar.  Tiene asegurada la secuela.

 

Solo falla en un aspecto, el guión. Como casi siempre en el cine de hoy, sí, una vez más. Y es una pena porque con esta historia, si la trama estuviera un poco más trabajada, podíamos estar ante una de las mejores películas de animación. Cae en el error del ritmo frenético, exagerado, como otras tantas producciones. Se confunde el que tenga ritmo una película con darle al espectador mucha acción y persecuciones a raudales, porque de lo contrario se cree erróneamente que saldrá aburrido, cuando en realidad sale fatigado. Y este error, salvo en muy honrosas excepciones, es una generalidad en todas las cinematografías. Hay un miedo atroz. Y no es cierto.

 

Hay que saber encontrar el ritmo y el tono al filme, que es algo muy distinto, y además es diferente en cada película. Con sus pausas, sus reposos, que nos permitan digerir, reflexionar, emocionarnos, porque sino solo será una emoción física, impostada, superficial, de cartón. Y la emoción auténtica, la verdadera, la de los sentimientos, se nos escapará brillando lo justito tirando a poco, que es lo que precisamente pasa en “Mascotas”. Tiene muy buen planteamiento y desenlace, pero no así el nudo o desarrollo, que se alarga en exceso haciendo perder parcialmente el interés.

 

Por otro lado, hay excesivos personajes, con lo cual no podemos identificarnos con todos. No se puede contar todo en el cine, es una regla de oro. Hay que simplificar y para empatizar tenemos que tener unos protagonistas claros, esenciales y luego unos secundarios, pero no toda una fauna de amalgama de personajes, a los que luego despachan, en su mayoría, con un par de  pinceladas o matando rápidamente al que sobra, porque de lo contrario excede el tiempo estipulado de los 85-90 minutos que tiene de media un largometraje de animación.

 

En cualquier caso, es un producto notable con guiños musicales a las películas “Fiebre del sábado noche”, de John Badham y “Grease”, de Randal Kleiser, en dos escenas memorables. Y también con algunos homenajes encubiertos a los filmes “Los pájaros”, de Hitchcock, en el personaje del periquito metido en su jaula, y “Parque jurásico”, de Spielberg, en la escena del autobús derrapando por la carretera, hacia el final de la película. Trepidante, sin duda, muy trepidante “Mascotas”, pero quizás en demasía. La parte musical en la versión española que suena en los créditos corre a cargo del grupo juvenil Gemeliers, con la canción “Fiesta de mascotas”.

 

Finalmente, después de todo, el guión en su conjunto a pesar de sus defectos, nos deja como media docena de lecturas muy buenas para reflexionar y que hacen subir bastantes enteros a la película. Veamos:

 

1. La adopción de las mascotas por sus dueños (Duke, el perro grandote mestizo adoptado por Katie);

2. El posible abandono de las mismas por sus amos (el anterior dueño de Duke);

3. La integración del que aparentemente es diferente con la colectividad (una mascota nueva, Duke, frente a una veterana en la casa, el perrito Max);

4. El saber ver con los ojos bien abiertos al que tenemos a nuestro lado, conocerle de verdad, que a veces no nos damos cuenta hasta que no pasa una situación límite (la perrita pomerania Gidget al final termina conociendo mejor a Max, y el conejo Snowland finalmente aprende a apreciar el cariño de los demás);

5. El no renunciar jamás a nuestra esencia (los animales, siendo domesticados, nunca dejan de ser lo que son);

y 6. La adaptación a una nueva situación cuando alguien desaparece de nuestra vida (el anterior dueño de Duke, cuando éste se pierde y posteriormente desaparece, teniendo que iniciar una nueva vida los dos).

 

En resumen, “Mascotas” es una película para toda la familia, ideal para verla con palomitas,  técnicamente impecable, entretenida, demasiado vertiginosa y con un poso de enseñanzas tanto para los niños como para los adultos que la hacen disfrutable a partes iguales.

 

Cines Broadway: todos los días a las 16:45, 18:45, 20:45 y 22:30 horas y Cines Manhattan: todos los días a las 16:45, 18:45, 20:45 y 22:00 horas

 

Título Original: “The secret life of Pets”. Género: Animación. Director: Chris Renaud y Yarrow Chene. Guión: Ken Daurio y Cinco Paul. Productora: Universal Pictures, Illumination Studios e Illumination Entertainment. País: Estados Unidos. Año: 2016. Duración: 90 minutos.

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