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Redacción
Martes, 23 de agosto de 2016
Desde mi butaca menor

"Sunset song (canción del atardecer)”, una obra con alma que desprende poesía y lirismo

Noticia clasificada en: Desde mi butaca menor Nacho Esteban

Nacho Esteban

 

 

Séptimo largometraje del guionista y director de cine británico, Terence Davies. Su primera película, “Voces distantes” (1988), consiguió gran popularidad entre los circuitos de arte y ensayo, otorgándole un importante prestigio que ha ido cimentando a lo largo de su carrera. No había tenido la suerte de ver ninguno de sus filmes, incluido “The Deep Blue Sea” (2011), que debe de ser una maravilla según los especialistas, hasta que me topé con esta verdadera joya cinematográfica.


Desprende un aroma de buen cine, del verdadero, el auténtico. Hay pasión, sentimiento, belleza, poesía y lirismo. También, dureza, pero como la vida misma. La historia, muy simple. La vida de una familia de granjeros escocesa a través de los ojos de una jovencita durante su periodo de edad 17-25 años, Chris Guthrie, (Agyness Deyn), en el noroeste de Escocia de principios del siglo XX (1904-1918), durante los albores de la primera guerra mundial. Davies, dirige y escribe todas sus películas, incluida esta, una adaptación de la novela del autor escocés Lewis Grassic Gibbon.


Sabe darle el ritmo y el tono adecuado que necesita la película. Éste no es otro que el reposado, tranquilo, digerible, el directo al corazón. Te atrapa desde el primer minuto. Enseguida te das cuenta que estás delante de una obra de arte. La fotografía es extraordinaria. Son verdaderos cuadros pictóricos todas las imágenes, en los que juega con los tonos claros y luminosos en contraste con los más oscuros y lúgubres.


Y en la parte técnica, también el montaje y la dirección artística están sobresalientes. Muy cuidada estéticamente la ambientación y vestuario, tanto en los exteriores como en los interiores. Mención aparte la música, con una extraordinaria banda sonora llena de una melodía que da el toque lírico y poético que impregna todo el filme. No contento con ello, Davies nos regala unas canciones que ayudan a conectar aún más con los personajes.


El guión, milimétrico, lineal. La voz en off de Chris lleva todo el peso de la película. De menos a más, como las buenas películas, hasta llegar a un clímax total que tiene como elemento catalizador un flashback hacia el final del filme, permiténdonos conocer y extraer todos los sentimientos que afloran de los dos personajes principales. Sencillamente, sublime. Nunca había visto en mi vida como espectador el flashback de esta manera.


Respiré aliviado y gozoso por dos motivos: uno, por poder llegar a comprender toda la magnitud de la historia que había dentro, en las entrañas, en las tripas, y dos, porque no toma al espectador por una persona tonta e insensible, sino inteligente y, además, con alma, que es lo que precisamente late durante todo el metraje: alma, alma, mucho alma y desbordante corazón.


Muy buena interpretación de todo el elenco. Todos los secundarios cumplen con nota. El resto, el padre de Chris, interpretado por Peter Mulan, soberbio. Y los protagonistas, magistrales. Tanto Agyness Deyn como Kevin Guthrie (Ewan Tavendale, amante de Chris) bordan sus papeles, creando una de las parejas más enternecedores y creíbles que hemos visto en la pantalla.


En “Sunset song”, hay ciertas reminiscencias y homenajes a películas como “El hombre tranquilo” (USA-1952), de John Ford, al western en general, y sobre todo a las raíces, la tierra, al campo, presente en muchas películas, entre otras, en la famosa “Lo que el viento se llevó” (USA-1939), de Víctor Fleming.


Este bello filme nos deja una serie de lecturas que me permiten reflexionar acerca de la condición humana. Veamos:


1. Tener que convivir con un padre autoritario y déspota no impide que nunca deje de ser tu padre. (Hay un par de escenas entre Chris y su padre verdaderamente escalofriantes).


2. Cómo se forma y cimenta el amor verdadero de pareja. (Una bella escena, cómo le canta Chris a Ewan, quedando éste completamente prendado de su amor).


3. El tesón, el esfuerzo, la lucha por la vida, las raíces, te permite llegar a encontrar la felicidad. (Chris pasa por multitud de penalidades, pero ama tanto la vida que la permite seguir adelante hasta encontrarse a sí misma).


4. Las situaciones adversas, los problemas, los conflictos, influyen en nuestro comportamiento haciéndonos violentos, seres irracionales. Para solucionarlo se requiere más comprensión, escucha activa y empatía por parte de las dos personas: amigos o una relación de pareja. (Hay en la película un par de escenas tremendas entre Chris y Ewan, cuando este no tiene el mismo comportamiento al volver a casa unos días por permiso después de alistarse  como recluta en la 1ª Guerra mundial).

 

Cines Casablanca en sesiones de 17:30 y 20:00 (versión doblada) y 22:15 h. (V.O.)


Director-guionista: Terence Davies. Basada en una novela de Lewis Grassic Gibbon. Fotografía: Michael McDonough. Música: Gast Waltzing. País: Reino Unido. Año: 2016. Duración: 135 minutos. Género: Drama romántico.

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