Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Martes, 6 de septiembre de 2016
Mis divas favoritas

Julie Andrews

Noticia clasificada en: Graciela Mantiñan Mis divas favoritas

Graciela Mantiñan

 

 


Desde 1991 es una “Dama del Imperio Británico”, título honorífico que le otorgó la reina Isabel II por su contribución a las artes inglesas.

 

Largo camino ha recorrido esta mujer nacida en 1935 en el seno de una familia ligada al music hall. Era muy pequeña cuando descubrieron que su voz cubría cuatro octavas. La enviaron a estudiar música y así le definieron un destino a esta muchacha alta, flaca, de cabello corto y dulce mirada.

 

Llegó a Broadway en 1954 y muy pronto triunfó en Camelot y My fair lady, obras que aún hoy constituyen paradigmas de la comedia musical. Ya había ganado un Oscar y el corazón de miles de niños y jóvenes cuando protagoniza La novicia rebelde, que curiosamente aquí se tituló como Sonrisas y Lágrimas, y cuenta la historia de María, la muchacha que sale de un convento para cuidar a los niños de la familia Von Trapp y enamorarse del padre que personificaba el gélido Cristopher Plummer. ¿Quién no recuerda “Do, re, mi ”, la hermosa canción con que María le enseña las notas musicales a los chicos? ¿Cómo olvidar “Edelweiss”, que entonan al despedirse de su Austria natal huyendo de la amenaza nazi?

 

Un estudioso de la historia cinematográfica que investigó las cincuenta películas que conquistaron el mundo, porque, sostuvo que lograron dialogar con los sueños, los miedos y las fantasías de los espectadores y ubicó a La novicia rebelde o Sonrisas y lágrimas en tercer lugar después de Lo que el viento se llevó y La guerra de las galaxias, advirtiendo que el éxito de estas películas era una decisión de las audiencias, y que nada podía imponerla.

 

En 1982 nuestra protagonista volvió a deslumbrarnos con Víctor, Victoria, un film cuya acción transcurre en el Paris de los años 20. Es una cantante que por hambre, acepta el rol de un travesti. Su disfraz masculino le brinda muchos aplausos y el amor de un mafioso que se traumatiza al pensar que lo atrae… otro hombre. Su talento de comediante y canciones memorables como Una dama oscura de Sevilla, ratificaron su condición de auténtica estrella del music hall.

 

En El diario de una princesa, ya protagonizaba a una abuela, la estricta reina Clarisse de Genovia que intentaba imponer su autoridad a la joven y rebelde princesa heredera. Luego, sus apariciones en la pantalla se volvieron esporádicas: según dicen, ella fue afectada por una intervención quirúrgica que dañó sus cuerdas vocales. Pero aun si no volviera a la pantalla, esta actriz ya tiene un lugar en la historia del Séptimo Arte. Porque siempre será Mary Poppins, esa mágica institutriz que abría la sombrilla y comenzaba a volar.

 

Todavía hoy nos sigue emocionando sus canciones : “Chim Chimeney” o la impronunciable “Super-califrali-gistice”. Todavía hoy seguimos amando ese mundo perfecto de tiernas aventuras y musicales sonrisas. Solo necesitó una película para mucha gente la recuerde cuando evoca su infancia.

 

Nuestra protagonista de hoy… la inolvidable Julie Andrews.

palabras menores • Términos de usoMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress