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Redacción
Martes, 18 de octubre de 2016

"Sing Street", un extraordinario viaje musical por los 80

Noticia clasificada en: Desde mi butaca menor Nacho Esteban

Nacho Esteban

 

 

En este comienzo de la temporada encontramos en la cartelera tres joyas cinematográficas –“Tarde para la ira”, “Elle” y “Sing Street”– situadas entre los cinco primeros puestos de las películas más reputadas del momento por los críticos pero que no cuentan con el respaldo del público. ¿Por qué? Los misterios del cine. Muchas tienen campañas de promoción desorbitadas; otras apenas tienen publicidad y se la juegan a la mejor carta con el efecto boca-oído, que no siempre funciona como sería deseable.


“Sing Street” es una de las películas más hermosas que he tenido el placer de disfrutar como espectador. En principio, no plantea nada nuevo. Pero sí la manera como está hecha, muy innovadora. Lo decimos mil veces. Está casi todo inventado, casi. Con lo cual es muy importante cómo se cuentan las cosas, y John Carney acierta en esta coproducción de Irlanda, Reino Unido y Estados Unidos, con un guión que pone en la coctelera música, familia, sociedad y el despertar de la adolescencia. Sabe imprimir a la película el ritmo y el tono adecuado, lo que la hizo merecedora de muy buenas críticas cuando fue presentada en el festival de Cine Independiente de EE.UU. (Sundance 2016).


Estamos en los años 80. En Dublín, Irlanda. El mundo obrero. Las diferentes clases sociales. Los más ricos, los menos. De tapadillo, nos habla también de la desestructuración de la familia, la frustación del futuro y de un porvenir y la persecución de los sueños e ilusiones, leitmotiv de toda la película. ¿Te imaginas conseguir a la chica de tus sueños, tres años mayor que tú, a través de la música formando una banda?


“Sing Street” está contada a través de la mirada de Connor, un joven de 15 años en plena efervescencia obligado a cambiar de colegio por los problemas económicos de sus padres, con la consiguiente odisea para terminar de adaptarse al nuevo medio. Finalmente, la música será su acicate en la vida, encontrándose a sí mismo, y tal vez, ese futuro que todos ansiamos.


La banda sonora tiene una gran importancia en la trama. Con clásicos de los años 80, como Durán Durán, Spandau Ballet o The Cure, alternando con los temas musicales originales de la película, que canta Connor con su banda. Adam Levine pone música y voz con “Go Now” en los títulos de crédito. Tengo que reconocer que vibré en mi butaca, tarareando todos los temas, los clásicos y el resto. Estuve a punto de levantarme y ponerme a bailar, de la vitalidad, alegría y ganas de vivir inconmensurables que transmiten las canciones.


Se trata del tercer largometraje del irlandés John Carney, quien, después de “Once” y “Begin Again”, remata la trilogía musical con esta maravilla en la que también hace presentes temas como el arte, el amor de pareja y el amor fraternal. La película plantea, aunque en la superficie, una crítica a la religión. A esos curas intransigentes y demasiado serios, que luego no es para tanto, como queda patente.


La interpretación de todo el reparto es formidable. Tanto la de los chavales como la de los padres de Connor. Mención aparte merece el hermano mayor de Connor, Brendan, interpretado por Jack Reynor. Borda su papel, siendo muy importante su experiencia y los consejos para el futuro de Connor. Y los protagonistas, Connor y Raphina (su chica de los sueños), encarnados respectivamente por Ferdia Walsh-Peelo y Lucy Boynton, transmiten una química inusual para su edad, formando una pareja perfecta que empatiza con los espectadores. Una nota: Ferdia (Connor), es cantante. Pues canta tan bien como actúa. Le auguramos un gran futuro.


“Sing Street” es un homenaje muy bonito a las películas de bailes de los años 80 de Estados Unidos y a la película “Regreso al futuro”, de Robert Zemeckis, con una escena memorable hacia el tercio final de la película de baile y música, ensoñación y mucho colorido, con una cuidada ambientación, foto, vestuario, montaje y coreografía, que pone la guinda a esta portentosa película. Tampoco podemos olvidar el último número musical “protesta”, y el cierre que decide darle Carney a la historia: sublime. No se la pierdan. Vayan a verla, por favor. Lo agradecerán. Saldrán rejuvenecidos.

 

Finalmente, la película nos deja una serie de lecturas y reflexiones tales como:
– Nunca dejes de soñar. Tienes derecho a soñar y a realizarte como persona.
– También, a sentirte realizado profesionalmente. Para ello, deberás buscarte y encontrarte a ti mismo.
– El valor de la amistad, el grupo de amigos, la familia. Son un gran acicate para amar la vida y buscar tu destino.
– La música, el arte, el cine. Aprende a valorar y apreciar lo que es el arte. Y a distinguir lo que es arte de lo que no.

 

En cartel en: Cines Broadway. Pase único todos los días a las 22:30 horas de la versión doblada. Los lunes: V.O. Viernes, sábados y vísperas de fiesta, a las 0:30 horas.

 

SING STREET (Este es tu momento)

Escrita, producida y dirigida por John Carney. Fotografía: Yaron Orbach. Montaje: Andrew Marcus y Julian Ulrichs. Reparto: Ferdia Walsh-Peelo, Lucy Boynton y Jack Reynor. Música: Durán Durán, Spandau Ballet, A-Ha, The Class, The Jam, Adam Levine y temas originales. Género: Melodrama romántico y musical. Duración: 105 minutos. Año: 2016. País: Irlanda-  Reino Unido - Estados Unidos.

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