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Redacción
Domingo, 4 de diciembre de 2016

"Animales fantásticos y donde encontrarlos", o las cuatro patas en las que se apoya una nueva película ambientada en el universo de Harry Potter

Noticia clasificada en: Raquel Frías

Raquel Frías

 

 

Mi sorpresa fue mayúscula al enterarme hace (aproximadamente) unos 800 días de que a finales de 2016 tendríamos una nueva película ambientada en el universo de Harry Potter. Pasó el tiempo y  poco a poco nos iba llegando la información sobre la cinta. Lo que más me sorprendió fue que la película iba a estar basada en un pequeño libro que se comercializa simulando ser un libro de texto de los personajes de la saga mágica.


A pocos meses del estreno se confirmó que “Animales fantásticos y donde encontrarlos” sería la primera entrega de una pentalogía. Ahí comencé a preocuparme aunque sin desesperar: esperaba que el director y los guionistas supieran crear una buena historia de un libro de apenas 60 paginas, y deseaba que esa pentalogía no sea solo una llamada para que los muggles nostálgicos acudamos de nuevo al cine, sino que tenga una historia sólida y fuerte que nos cuente algo que no sepamos.


Las  cuatro patas que aguantan la mesa de “Animales fantásticos” se reparten el peso desigualmente. La primera y principal es un enorme Eddie Redmayne, como Newt Scamander, que nos ha demostrado otra vez que es un extraordinario actor y que nos dará muchas más alegrías cinematográficas según pasen los años. Él solo lleva a cuestas el grueso de la película con una interpretación tierna, íntima y valiente. Un personaje al que es fácil coger cariño y a quien te gustaría tener de compañero de aventuras.


Junto a Newt, los otros dos de los pilares de la película. El primero un genial Jacob Kowalski, al que da vida Dan Fogler, un muggle que por azares del destino se ve involucrado en las aventuras de los mágicos protagonistas. Sin duda es el soplo de aire fresco que necesitaba una saga como la de Harry Potter, alejarse de personas no mágicas, crueles y despiadadas como los Dursley, y hacer que una persona como tú y como yo esté dentro de la historia, que conozca los secretos progresivamente y se maraville con nosotros. Y, como Jacob dice al final del segundo tráiler que se publicó de la película, “Yo también quiero ser mago”.


La tercera pata de la mesa no es más que el hilo central de toda la película, el maravilloso bestiario de J. K. Rowling y los preciosos efectos especiales que dan vida a los animales. Hay escenas que son una explosión de color, texturas, emociones, criaturas que parece que van a salirse de la pantalla para que las acaricies, y una estupenda recreación de paisajes y climas. Sin duda un bazo poderoso y muy bien aprovechado, pero que a veces se convierte en su peor enemigo, pero de eso ya hablaremos más adelante.


El ultimo apoyo es el mundo mágico en general, el contraste entre la cultura mágica británica y la americana, la cantidad de hechizos reconocibles, la visión de la vida cotidiana de unas brujas y, en resumen, una enorme cantidad de situaciones que te recuerdan al niño que sobrevivió y a sus amigos.


Pero como todo tiene un lado malo, la historia a veces no encaja. Mientras la veía no era capaz de unir las dos tramas y a veces sentía que estaba viendo dos películas a la vez, una oscura y turbia y otra llena de colorines y escenas interminables donde me muestran la belleza de la fauna mágica. Algunas situaciones, muy rebuscadas, se resuelven de una manera demasiado sencilla, pecando de querer meter tensión a la cinta pero haciendo aguas.


Una de las cosas que más me apetecía ver era a Ezra Miller en la gran pantalla (actor que me enamoró en “Las ventajas de ser un marginado”), pero su personaje está muy desaprovechado y se queda en un secundario más, lo que me da mucha pena. El otro gran fallo que le encuentro es que la película se resume a la existencia de un grupo de individuos con capacidades extraordinarias, el grupo se fragmenta en dos bandos, defensores y detractores de que la gente normal sepa de su existencia. Fin. Ocurre en los vengadores, ocurre en los libros y en la serie de "Cazadores de Sombras" y, sí, también pasa aquí.


Y llegados a este punto, con la película terminada, me pregunté: ¿de dónde van a sacar material para las siguientes cuatro películas? Y así es, a no ser que los primeros minutos de la nueva entrega rescaten algo de “Animales Fantásticos” o comiencen con otra historia diferente, no sé por dónde pueden tirar los guionistas en las siguientes partes. Este misterio lo desvelaremos el 16 de noviembre de 2018. Tranquilos, queda todavía tiempo para divagar y conjeturar todo lo que queramos, que eso siempre está bien.


A pesar de las cosas malas que tiene, como cualquier otra cinta, salí satisfecha aunque quizás esperara un poco más en cuanto a trama. Creo que es un buen trabajo que hace justicia a Harry Potter, consigue que te encariñes con los personajes, tiene momentos de humor, toques nostálgicos y una magia muy cuidada y delicada. No me arrepiento de haber ido a verla con mi sudadera de Hogwarts y mi collar de las reliquias de la muerte, como muchos otros espectadores ansiosos por hacer volar de nuevo sus varitas. Al fin y al cabo, lo que hace grande a estas sagas es la huella que dejan en la gente, esas huellas que te hacen cuando eres niño y que permanecen igual de frescas cuando te haces mayor.

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