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Redacción
Miércoles, 14 de diciembre de 2016
Desde mi butaca menor

En el centenario de Kirk Douglas, la última leyenda viva de Hollywood

Noticia clasificada en: Desde mi butaca menor Nacho Esteban

Nacho Esteban

 

 

El 9 de diciembre, el actor norteamericano Kirk Douglas cumplía 100 años, lo que celebró por todo lo alto con su familia y con vodka. Aprovechando esta efemérides, quiero recordar un poco su trayectoria con 95 largometrajes en su haber. Recibió tres nominaciones al Oscar por “El ídolo de barro”, de Mark Robson (USA-1949), “Cautivos del mal”, (USA-1952) y “El loco del pelo rojo”, (USA-1956), ambas  de Vincente Minnelli, aunque finalmente obtuvo un único Oscar honorífico en 1996. Su hijo, Michael Douglas, de enorme parecido físico, recibió el Oscar al mejor actor en 1987 por “Wall Street”. Entre sus 95 largometrajes, estos son los siete que a mí más me han gustado, mi particular "top seven"

 

 

1.– ”Espartaco”. Director: Stanley Kubrick. (USA-1960). Color.    Maravillosa película, donde mezcla hábilmente las escenas de lirismo con las épicas. Bellísima interpretación de Kirk Douglas formando dúo con Jean Simmons en unas escenas románticas y melancólicas que ponen la carne de gallina. Secuencias como “Yo soy Espartaco”, su preciosa fotografía y soberbia banda sonora con el tema de amor compuesto por Alex North, junto con un espectacular reparto y su espléndido final hacen el resto, poniendo el broche de oro a una auténtica obra maestra de Kubrik, que gana con el paso del tiempo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2.– ”Retorno al pasado”. Director: Jacques Tourner. (USA-1947). Blanco y negro.    Puro cine negro americano. Todo un portento con una cuidada fotografía en blanco y negro y una espléndida dirección de actores. Douglas en un papel secundario, dando la réplica a la pareja protagonista, Robert Mitchum y Jane Greer, en su segunda película. Cine en estado puro. Escenas memorables que se te quedan en la retina. Elementos claves del género como “La mujer fatal” o “Los turbios pasados de su enamorado”, en su mejor expresión, dirigiendo la batuta, la mano maestra de Tourner. Imprescindible.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

3.”Duelo de titanes”. Director: John Sturges. (USA-1957). Color.   Maravilloso western en color que plantea una revisión más de la historia de Wyatt Earp, (Burt Lancaster) y Doc Hollyday, (Kirk Douglas), presente en muchas películas. Una de ellas, “Pasión de los fuertes”, de John Ford (USA-1946). Sturges, a diferencia de Ford, lo aborda desde una perspectiva más humana de los dos personajes, su enorme amistad a pesar de las diferencias morales. Memorable actuación de la pareja protagonista, siendo su segunda película juntos de un total de seis. Muy bueno todo el intimismo que destila buena parte del metraje. Mi escena favorita, la del duelo final en OK Corral, acompañada por la música de Dimitri Tiomkin. Impresionante.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

4.”El loco del pelo rojo”. Director: Vincente Minnelli. (USA-1956). Color.    Quizás, la mejor interpretación de toda su carrera encarnando al pintor Vincent Van Gogh. Estuvo a un paso de llevarse el Oscar, arrebatándoselo finalmente, Yul Brynner por “El rey y Yo”. Quien sí se llevó la estatuilla dorada al mejor actor secundario fue su compañero Anthony Quinn, quien encarnaba a su amigo íntimo y colega, Paul Gauguin. Kirk Douglas en un papel intenso, de esos que marcan, con una sobriedad, aplomo y el buen hacer que le caracterizaba. A destacar entre muchas escenas, el diálogo entre Gaugin y Van Gogh, quedando patente las  distintas formas que tenían de ver el arte expresado en la pintura. Lo podemos trasladar a esta película, siendo  igualmente arte por los cuatro costados, dirigiendo con poderío y firmeza, Minnelli. Sobresaliente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

5.”Senderos de Gloria”. Director: Stanley Kubrick. (USA-1957). Blanco y negro.   Un grandísimo drama antibelicista en blanco y negro, protagonizado por un Kirk Douglas en el momento álgido de su carrera. El consejo de guerra al que se enfrentan unos soldados en la Primera Guerra Mundial acusados de cobardía y su insuperable final, forman parte de mi memoria cinematográfica y la de tantos otros. Douglas y Kubrick quedaron tan satisfechos de la experiencia que repitieron tres años más tarde con “Espartaco”. El realizador volvería al cine bélico 30 años después con “La chaqueta metálica”. Magistral.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

6.”El último tren de Gun Hill”. Director: John Sturges. (USA-1959). Color.  Segunda colaboración de Sturges con Kirk Douglas e igualmente de Anthony Quinn, que vuelve a secundar a la estrella tras “El loco del pelo rojo”, en este notable western que guarda ciertos paralelismos y semejanzas con los filmes: “Solo ante el peligro”, de Fred Zinnemann (USA-1952) y “El tren de las 3.10”, de Delmer Daves (USA-1957). Aparecen en el reparto también Carolyn Jones y Earl Holliman. Una bonita fotografía, un muy buen sentido del ritmo y una estupenda banda sonora de Dimitri Tiomkin, terminan de rematar una de esas películas, por así decir, menores, pero que atesora un cierto encanto que engancha desde el primer visionado.  Cautivadora y muy entretenida.

 

 

 

 

 

 

 

 


7.”El ídolo de barro”. Director: Mark Robson. (USA-1949). Blanco y negro.   Octavo largometraje de Kirk Douglas y su primera nominación al Oscar, después de terminar de trabajar a las órdenes de Mankiewicz en “Carta a tres esposas”. El solvente realizador Robson acomete una de las películas más duras y bellas a la vez, acerca del mundo del boxeo. El cuadrilátero en estado de gracia. Hollywood nunca realizó una película mala de dicho deporte. Las hay mejores, eso sí, y lo que no cabe duda es que ha dado verdaderas joyas, como la que nos ocupa. En este caso, una pequeña, pero no por ello deja de ser una joya. Sublime actuación de Douglas, acompañado del veterano Arthur Kennedy y Marilyn Maxwell. Un frenético montaje ganador del Oscar, una preciosista fotografía en blanco y negro, y la partitura del nuevamente Dimitri Tiomkin, redondean la función. Portentosa y muy emotiva.

 

 

 

 

 

 

 

 



Que cumplas muchos más, Mister Kirk Douglas. Siempre nos quedarán tus películas. Grande, grande, grande…

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