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Redacción
Viernes, 12 de mayo de 2017
TRES ESCENAS Y UNA CONCLUSIÓN

Paterson, o “aquí está la cerilla más bella del mundo dispuesta a alumbrar el cigarrillo de la mujer que amas por primera vez”

 Nacho Esteban

 

 


“Paterson”, es una película dramática del cine independiente de Estados Unidos del 2016, escrita y dirigida por Jim Jarmusch y protagonizada por Adam Driver y Golshifteh Farahani. Música de SQURL y poemas extraídos de Ron Padgett.


Trata sobre un conductor de autobús y poeta aficionado a las cosas más sencillas llamado Paterson, que vive en Paterson, New Jersey.

 


PRIMERA ESCENA - POEMAS: “Resplandor” y “Palomita”.

 

Bajo el poema “Resplandor”, el protagonista, Paterson, poeta en sus ratos libres, expresa lo que siente cada mañana al despertarse al lado de su amada, Palomita. La película, nos cuenta sus vivencias y quehaceres, y de paso la de la ciudad de Paterson, desde un lunes de una semana cualquiera al lunes siguiente.

 

“RESPLANDOR”

 

“Cuando despierto antes que tú y tú estás vuelta hacia mí, la cara sobre la almohada y el cabello desparramado, asumo el riego y te observo, asombrado de amor y temeroso de que puedas abrir los ojos y te asustes tanto que no veas la luz del día. Pero quizás sin la luz del día verías cuanto mi pecho y mi cabeza implosionan por ti, sus voces atrapadas dentro como niños aún sin nacer temiendo no ver jamás la luz del día. La brecha en la pared resplandece tenuamente ahora con su lluvioso azul y gris. Me ato los zapatos y bajo a preparar el café."

 

A través de este precioso poema, como todos los de la película, extraídos de Ron Padgett, sirven de argumento al filme y al desarrollo del personaje de Paterson, nombre además que hace referencia a la ciudad y a la línea de bus que conduce, encarnado soberbiamente por Adam Driver.

 

Vemos como Paterson se despierta todos los días al lado de su novia, sus anhelos, deseos e inquietudes. Está reflejado todo con absoluta delicadeza, sentimiento, exquisitez y mucha ternura. Nada de sexo. ¿Nos vemos identificados así nosotros cuando nos despertamos cada mañana? Esta es la reflexión que nos plantea acertadamente, Jim Jarmusch, director y guionista, así como los posibles miedos a la ruptura de la pareja en el poema “Palomita”.

 

"PALOMITA”

 

Mi pequeña Palomita. Me gusta pensar en otras chicas a veces, pero la verdad es que si llegaras a dejarme me arrancaría el corazón y no lo devolvería nunca a su lugar. No habrá nunca nadie como tú. ¡Qué vergüenza!”

 

 

SEGUNDA ESCENA - POEMA: “Las tres dimensiones”.

 

“LAS TRES DIMENSIONES”

 

“Cuando eres pequeño, te enseñan que hay tres dimensiones: altura, anchura y profundidad. Como una caja de zapatos. Más tarde, te das cuenta que hay una cuarta dimensión, el tiempo. Uhm, luego algunos dicen que puede haber cinco, seis, siete… Acabo mi jornada, tomo una cerveza en el bar. Bajo la mirada hacia el vaso y siento que me alegro”.

 

No se puede definir mejor. El tiempo es la dimensión que más nos afecta. No para nunca. El reloj de la vida continúa, para el que tiene la suerte de seguir corriendo. Y el saber apreciar y disfrutar las pequeñas cosas de la vida es todo un gozo que debemos aprender los seres humanos. Por eso, nos han hecho racionales. En el bar, Paterson, se siente vivo al finalizar el día, la jornada, pero igualmente en el trabajo. Jarmusch opta por contarlo de una forma sencilla, natural, apoyado finalmente por la fuerza y el lirismo de sus poéticas imágenes. Hay que decir que otro de los grandes aciertos de la película es manuscribir los poemas en la pantalla con la voz en off de Paterson.

 

 

TERCERA ESCENA - POEMA: “Trillones de moléculas”

 

“TRILLONES DE MOLÉCULAS”

 

“Cruzo trillones de moléculas que se apartan para dejarme pasar, mientras que a ambos lados otros trillones se quedan donde están. La escobilla del limpiaparabrisas empieza a chirriar. La lluvia ha parado. Me paro Yo. En la esquina, un niño con un chubasquero amarillo sujeta la mano de su madre”.

 

Bellísimo poema que resume el viaje que hace Paterson cada día desde su casa al trabajo (a la estación de bus). Recorre el mismo camino, encontrándose casi siempre con las mismas personas. Todos, más o menos tenemos una rutina diaria, tanto en nuestra vida personal como en la laboral. Lo refleja a la perfección Jim Jarmusch, en un milimétrico guión que plasma elegantemente en la pantalla. Los protagonistas, soberbios, y los secundarios, simplemente magistrales. Finalmente, la música muy melosa, termina de poner la guinda al pastel con un toque muy lírico, el mismo que desprende todo el filme.

 

 

CONCLUSIÓN - “Si no hay amor, ¿qué razón hay para nada?”

 

“Si no hay amor, ¿qué razón hay para nada?” Pues eso. Es el amor lo que nos hace tirar para adelante, lo que nos mueve, lo que nos motiva para levantarnos cada día. “El sol sale cada mañana y se pone por la tarde”. Siempre habrá otro día que supere y llene lo que no hizo el anterior. La poesía de Paterson es realmente buena. No lo da importancia hasta que se da cuenta de la belleza de las cosas más simples, esas que haces instintivamente. Ahora, puede que algún día permita que el mundo lo lea.

 

Película que tuve el placer de visionar tres veces en la sala de cine (dos, en la versión doblada y otra, en versión original). Salí maravillado de la primera, enternecido con la segunda y vibrando de emoción la tercera. Incomprensiblemente, no fue nominada a ningún Oscar ni se llevó premio alguno en Cannes donde participó recibiendo grandes elogios por la crítica internacional. El tiempo la pondrá en su sitio. “Paterson” es el mejor filme que he visto en muchísimo tiempo, en años.

 

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