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Redacción
Miércoles, 17 de mayo de 2017
Entrevista a las fisioterapeutas del Colegio de Educación Especial Número 1

"Este trabajo me llena porque me da la capacidad de ayudar a los niños día a día"

José Ramón Sánchez y Eva María González

 

 

 

Montse Verdura, Marta Peláez y Juani Risco son las tres fisioterapeutas del Colegio de Educación Especial Número 1 que tratan a los niños en su totalidad: “las personas en general creen que la fisioterapia es ir al fisio en un momento puntual a tratarte y ya está, pero es un concepto más amplio” comentan. Nos hemos acercado al centro para hablar con ellas sobre su trabajo, sus anhelos y sus experiencias y así enseñar a entender y a comprender la diversidad.

 

“La fisioterapia es el tratamiento que se encarga de la cura o la mejora de la persona por medios físicos”, comenta Montse, “se conoce como algo puntual cuando una persona se hace daño y va una cierta temporada al fisio, pero en el colegio es más global”, añade Juani. Esta carrera tiene muchas especialidades, ellas se centraron en personas con problemas de neurología y en pediatría. “La fisioterapia educativa tiende hacia un concepto facilitador, inclusivo e integral del niño, ayudándole en todas sus actividades en el ámbito educativo según sus capacidades”, dicen. Pero no solo realizan su labor en el propio centro porque “además asesoramos a las familias, apoyándolas en el hogar e incluso alguna vez hemos ido a las casas y se les han dejado dispositivos que les ayudan en las actividades del niño”, continúan.

 

Montse, Marta y Juani son personal laboral a tiempo completo de la Junta de Castilla y León y atienden a 55 niños de los 80 que hay en el colegio. Les gustaría tener un fisioterapeuta más debido al volumen de niños que tienen y también “reivindicamos tener carácter para-docente dado que somos un apoyo educativo para los alumnos”, añaden. El trabajo que realizan en el Número 1 se hace de manera personal. El protocolo a seguir comienza con una valoración realizada entre las tres aunque después el tratamiento es individual y cada una de ellas atiende a diferentes chicos y chicas y se comunica con sus padres. Sin embargo, señalan que también trabajan mucho en equipo. “Valoramos al alumno de forma individualizada. Nos informamos a través del personal sanitario que le trata, evaluamos las demandas de los profesores y padres, hacemos un plan para el curso y aconsejamos a los demás profesores y profesionales del centro sobre las posiciones de los niños en clase, qué ayudas técnicas pueden utilizar, etc. Todo esto hace posible que nuestros chicos alcancen los objetivos planteados y que estén más motivados en las diferentes actividades”, añaden.

 

Marta Peláez, Montse Verdura y Juani Risco, fisioterapeutas del Colegio de Educación Especial Número 1.

 

 

Adaptación

 

Las principales patologías que hay dentro del centro son las alteraciones cognitivas, distrofias, parálisis cerebrales, problemas genéticos, enfermedades raras, alteraciones metabólicas o síndromes que, a veces, no están diagnosticados. En estos casos, al  no tener un diagnóstico, ellas solo trabajan la sintomatología. 

 

La labor que estas fisioterapeutas hacen el colegio es un trabajo a largo plazo, los efectos no se notan inmediatamente y muchas de las actuaciones tienen un carácter preventivo para el futuro. Cada niño tiene unas discapacidades distintas por lo que las adaptaciones que se hacen para ellos también lo son: “nos ponemos en contacto con las ortopedias para las sillas adaptadas que valoran al niño y nosotras asesoramos la adaptación de las mismas con reposapiés, topes laterales, cabeceros...”, comentan Juani y Montse. Por medio de las ayudas técnicas se corrigen muchas malas posiciones y se previenen deformidades: “hay diferentes ayudas técnicas, como mesas con escotadoras, cubiertos para zurdos y diestros, platos adaptados, asientos de escayola, órtesis de pie, tobillo y mano, conmutadores para ordenadores o bipedestadores, entre otros”, añaden. “Los asientos de yeso que hacemos son para cuando el niño está sentado, tanto en el colegio como en casa, y para que no se les deforme la cadera ni la columna vertebral y así evitar futuras intervenciones. Es muy importante que este tipo de ayudas sean confortables desde el principio”, continúan. Además, cada niño tiene unas necesidades específicas por lo que en ocasiones han tenido que hacer dispositivos que no existían en el mercado hasta ese momento.

 

 

El trabajo en el colegio

 

En el aula de fisioterapia se hacen tratamientos individuales y grupales. Además, trabajan en otras zonas del colegio como en las distintas aulas, la sala multisensorial, el gimnasio, las escaleras y en cualquier entorno en el que el muchacho necesite su ayuda.

 

Los miércoles, un grupo de niños con menos autonomía va con sus padres a un programa de piscina. “Allí estamos nosotras, además de un Auxiliar Técnico Educativo (ATE), un maestro y el monitor de la Fundación Municipal de Deportes para ayudarlos. En el agua les hacemos tratamientos que en seco no se pueden realizar. Esto les ayuda mucho al estar acompañados de sus padres que también aprenden  disfrutan mucho con su hijo, convirtiéndose en una experiencia muy bonita”, comenta Montse.

 

Aunque tienen un horario estipulado para cada niño, “nuestro trabajo es muy cambiante y flexible puesto que hay veces en las que tenemos que acudir a alumnos que en ese momento necesitan una atención puntual debido a alguna circunstancia que le provoque molestias, necesidad de cambios de posicionamiento, retirada de órtesis o problemas respiratorios agudos”, añaden Marta y Montse. Cada vez tienen más relación con el equipo médico que atiende a los alumnos, incluso los propios especialistas les piden asesoramiento porque ellas conocen mejor a los chicos: “les enviamos notas a través de los padres, por correo e incluso los profesionales vienen al colegio a reunirse con nosotras”, comentan. “Si el niño va con un problema al médico y le tratan de ese caso, a veces se olvidan de la situación global del niño. Esto sucede por el desconocimiento de las patologías. Sin embargo, cada vez los profesionales están más informados y poco a poco va cambiando. Además, como la formación actual es más generalizada, se sabe cuáles son las competencias de otros profesionales y nosotras les derivamos”, continúa hablando Montse.

 

 

Formación

 

Marta, Montse y Juani también dan formación al personal del centro, como Eva María González, profesora del Número 1 y que también estuvo presente en la entrevista, y a los padres sobre posicionamiento, movilización o fisioterapia respiratoria, y lo hacen de forma voluntaria. “El mundo de la pediatría y la neurología está avanzando mucho. La Junta ofrece formación, pero nosotras también nos formamos por nuestra cuenta con algún máster o curso”, termina Marta. También señalan que “la carrera también ha evolucionado y que al ser impartida por fisioterapeutas es mucho más enriquecedora”.

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