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Redacción
Viernes, 16 de junio de 2017
Emotivo homenaje por la marcha de Valladolid a Astorga

Despedida a Isabel, Reyes y Paulina

Noticia clasificada en: Jerónima González

Jero González

 

 

 

El pasado día 8 de junio, en la parroquia de Belén-Pilarica, despedíamos a tres monjas de la orden Franciscana del Buen Consejo que, desde hace unos 30 años, residían en el barrio Belén. Se les hizo un pequeño homenaje,  lleno de emoción y cariño. No faltaron los amigos, vecinos, o conocidos simplemente por verse en la parroquia con frecuencia.

 

Su dedicación a la parroquia y al barrio ha sido muy diversa: con los enfermos, con los mayores, en la Pastoral de la Salud donde Isabel, la italiana, dirigía un grupo de personas mayores a los que se encargaba de visitar y proporcionarles la comunión en sus casas los domingos, a los enfermos. Ella tiene un carácter apacible y amable muy adecuado para una persona enferma.

 

Reyes ha estado en Valladolid durante muchos años. Su gran labor ha sido la de cuidar por las noches a los enfermos terminales de sida. Aquellos que por su situación social no tenían a nadie que les cuidase o mimase un poco. Las instituciones tienen casas dedicadas a esta labor, cuyos cuidados son llevados por voluntarios. Reyes además ha sido una gran defensora de los derechos de la mujer, tanto en lo social como en lo eclesiástico, donde defendía la igualdad entre hombres y mujeres, siendo una labor difícil en una Iglesia donde durante siglos ha predominado la figura masculina en casi todos los actos.

 

Paulina, fue la última en llegar al barrio. Su labor ha sido la de ayudar a los inmigrantes en Procomar: en que aprendieran español y en otras muchas labores que necesitan a su llegada a un país donde no comprenden nada y lejos de sus familiares.

 

Su marcha de Valladolid a Astorga, por motivos de salud, deja a la parroquia un vacío que será difícil de superar. Os recordaremos siempre, no importa la distancia. Muchas gracias por vuestra labor prestada. Personalmente os tengo un gran cariño y aprecio, porque cuando os necesité, no dudásteis en proporcionarme apoyo y cariño, sin conocerme de nada. Muchas gracias.

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