Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Viernes, 23 de junio de 2017
Preguntas sin respuesta

¿Por qué, amor mío?

Noticia clasificada en: David

David

 

 

 

Martes 14 de febrero de 2017

 


Hola amor mío,


ayer, echado sobre la cama mirando el televisor, comencé a pensar en ti, en este castigo que es el echarte de menos y de preguntas hipotéticas que no llevan a ninguna parte.


Estaba viendo a una chica cantar esa canción que tanto te gusta y que tantas veces canté para ti a capela. Me acuerdo del primer día que me oíste, me llamaste hortera, pero luego tardaste poco en tararear. Como mi mente estaba llena de recuerdos, ya no sabía ni qué estaba viendo así que apagué la tele para echarme a dormir. Sin querer, o más bien sin poder evitarlo como siempre, comencé a hacer preguntas: si aún me quieres, si te acuerdas de mí, ¿por qué nos pasa esto? Luego me giro al otro lado, vuelvo a desearte buenas noches con mis mayores deseos de que estés bien y como si te tuviera a mi lado te pregunto: ¿me quieres? Luego te respondo que yo también te quiero, suspiro y me doy la vuelta. Pero sigo pensando qué será de ti, si lo estás pasando mal, si te dan cariño, que yo sé que lo necesitas. Luego me ofusco juzgando a la misma justicia, porque la justicia es injusta.


No puedo evitar pensar que estoy pagando lo platos rotos. ¿Por qué?, ¿acaso soy malo? Se me pone la sangre muy roja y comienzo echando mano de la memoria sopesando las cosas que he hecho mal y todo el mal que me han hecho. Me enciendo otro cigarro desde la cama porque me lleno de ira desde la frustración que me crea esta situación de impotencia. Por qué me hago preguntas de las que ya sé la respuesta, ¿por qué me castigo así? Y es que es difícil creer sin ver y, ¿dónde está mi fe?, amor mío, ¿dónde? ¿En qué creo? Y lo más importante, ¿por qué lo creo? Creo en mis padres que me apoyan, en mi amor, en el tuyo; aunque a veces lo machaques sin conocimiento, y claro está, creo en mí. Sé que muchos no lo hacen o dudan, lo entiendo, pero ¿acaso eso me molesta? No, eso me reafirma como persona y me fortalece frente a la adversidad.


Y te preguntarás, ¿a dónde me llevan todas estas preguntas? A no dormir, a cuestionarme, a cuestionarte, a preguntarme qué es lo que tengo o más bien, ¿qué es lo que me queda? Y si hay un mañana para nosotros, ¿cuánto tiempo he de esperar a que llegue? Miro al cielo donde vuelan ilusiones, esperanzas que luego chafan esas nubes negras. Pero como siempre te digo, tarde o temprano volverá a salir el sol aunque ahora la luna está en su cenit y, como ayer, me echaré a dormir. No dista más que unas pocas horas para que el día me traslade a la realidad de una vida de canario.


Buenas noches amor mío, que descanses.

palabras menores • Términos de usoMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress