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Redacción
Jueves, 10 de agosto de 2017
Caravana Abriendo Fronteras

Día 21: de Melilla hasta Almería

La Caravana Abriendo Fronteras, formada por cientos de personas de muchas partes de España, partió el pasado mes de julio a Melilla con el objetivo de reivindicar los derechos de las personas migrantes y denunciar las políticas de asilo que se llevan a cabo en este país. Un viaje que les llevó a algunos CIEs y aeropuertos, entre otros lugares, para ofrecer su solidaridad a los refugiados y proclamar diferentes consignas. Martín Rodríguez Rojo, profesor de la Universidad de Valladolid, nos cuenta su experiencia en este viaje.

Martín Rodríguez Rojo

 

 

 

Tocaron a diana a las 7 de la mañana. Campamento en pie. Aseo, desayuno y subida a los autobuses. Se olía ambiente de final. ¿Cómo lo has visto? Era una frase socorrida. Pero no habíamos terminado. Había que bajar las maletas al puerto y meterlas en el bodegón del ferry.  Una vez cumplida esta misión “culinaria” y vista de nuevo la imagen de Franco en sus años jóvenes presidiendo la explanada del puerto, pusimos pies a la última concentración en Melilla. Cerca de la plaza España quisimos despedirnos de las porteadoras. Había causado su imagen honda impresión en nuestro ánimo. Les dijimos: no estáis solas. Leímos un manifiesto y prometimos seguir ocupándonos de ellas. La caravana trabaja también durante el año desde sus miembros o entidades que continuarán la lucha contra un sistema causante de tantas atrocidades. Alguien tuvo ocasión de oír la conversación de cinco prohombres de Melilla, sentados en una mesa del bar cercano a la concentración. De sus recuerdos y admiraciones se deducía que debían ser militares retirados o personas cercanas a este sector. “Hay que aplaudir al PP”, se oía decir. “Aquella batalla fue definitiva”, se recordaba con emoción. Y a la salida, cuando ya habían tomado sus correspondiente consumición, uno de esos afincados melillenses se encaró con un caravanero. Le dijo: “Ya os vais” – Sí, hacia Almería. – Pues di a tus compañeros que a los de aquí no nos ha gustado nada vuestra venida”. Que se tiren las vallas, tumbados en la arena diciendo bobadas, enseñando el culo  por la ciudad. Muy mal. ¿Por qué no os tumbasteis en el agua? – Para que nos ahogáramos, fue la respuesta. – Efectivamente para que os ahogarais. No conocéis el lugar ni la situación. Mejor que hubierais ido a otro país, pero no aquí.

 

Nos fuimos con estas palabras en la memoria. Dos Españas siguen subsistiendo, pensé. Hay mucho trabajo por hacer. Ladran, luego cabalgamos, dije al Sancho interior de mi conciencia. Y con estas sintonías llegamos al puerto. A las 14 horas zarpó el barco. Anunció que a las 7.30 de la tarde llegaríamos a Almería. Mientras tanto, había que aprovechar el tiempo.

 

En una mesa redonda del comedor del ferry nos juntamos 10 personas. Eran caravaneros universitarios, jóvenes que quieren un nuevo proyecto de vida y de sociedad. Habían venido ilusionados y se iban aún más contentos después de esta rica experiencia. Ya el año pasado había rondado nuestras cabezas la idea de formar un grupo, una red, un movimiento universitario que trabajara por la responsabilidad social de los estudiantes. Este año, con más afluencia de universitarios a la caravana era el momento. ¿Nombre de la criatura? – RED UNIVERSITARIA de CIUDADANOS RESPONSABLES (REDUCIR). ¿Finalidad? – Contribuir al cambio institucional de la Universidad. ¿Objetivo? – Concienciar a los universitarios. Concienciación que significa analizar los problemas existentes en la sociedad, reflexionar sobre ellos a la luz de los Derechos Humanos, comprometerse con la transformación personal y política. La ciencia, la academia, la Universidad, la docencia, la investigación y los sistemas educativos deben pensar en el bienestar de la sociedad, sobre todo pensar y luchar por la promoción de aquellos que históricamente se han sentido marginados, explotados, empobrecidos.  ¿Actividades? – Para empezar, informar a los compañeros de estudio sobre la caravana y su significado. Antes de que llegue octubre, cada miembro de la red REDUCIR enviará a la coordinadora elegida un esquema de la posible presentación de la caravana a los compañeros de estudios. ¿Tipo de organización? – Para empezar, una red. El tiempo irá marcando sucesivos pasos. ¿Universidades presentes? – Valencia, UPV, USAL, Murcia, Complutense, Carlos III, Valladolid. 

           

El barco avanzaba. El grupo que bordeaba la mesa redonda soñaba. Un proyecto con sentido abría surco en la mar. Había que bajar a tierra para seguir soñando y plantar raíces para cosechar ramas verdes y frondosas.

 

A las 8 de la tarde, nos esperaban en la plaza de las Velas, nuestros compañeros de Almería. Los organizadores de la caravana almeriense. Unas palabras de bienvenida, unas breves alusiones a lo que sería el plato fuerte de mañana, día 22: los asentamientos de los inmigrantes que trabajan en los viveros. Canciones, gritos de los lemas y la explosión de la alegría del deber cumplido terminó en unos minutos de baile limpio y transparente.

 

Una hora más tarde, aproximadamente, estábamos en Nijar, paraje Nazareno, camping Camper, donde cenamos y dormimos a la luz de las estrellas.

 

Día octavo.

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