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Redacción
Jueves, 2 de noviembre de 2017
Credo profano (o no), pero necesariamente humano

Creencias

Noticia clasificada en: Alfil Negro

Alfil Negro

 

 

 

No creo en crucifijos ni en imágenes icónicas. Creo en las piezas del ajedrez.
No creo en Biblias ni manuscritos evangélicos, creo en los libros que dan la razón.
Creo en la mano que mece la cuna, pero no en la que oprime el cuello.
Creo en el copo de nieve, que no se siente culpable del alud.
Creo en la letra pura y libre, no en la que con sangre entra.
Creo en las banderas que no las porte un tirano.
Creo en el arte, que sobrevive al tiempo.
Creo en el directo, pero no en el diferido.
Creo en las llaves, pero no en las puertas.
Creo en el toro, pero no en el torero.
Creo en el ser, pero no en el alma.
Creo en el error, pero no en su reiteración.
No creo en Dios, gracias a Dios.
Creo en mí, pero solo a veces.
Creo en la duda, cuando es razonable.
Creo en el dado, pero no en el lanzador.
No creo en las cartas si están marcadas.
Creo en la lluvia, pues me moja.
No creo en el castigo, y menos en el verdugo.
Creo en el silencio, pero no en el ruido.
Creo en la verdad, pero no en la mentira.
Creo en la música, pues me transporta al pasado.
Creo en los caminos, pero no en los atajos.
Creo en el maestro, pero no en el cura.
Creo en el trabajo, pero no en la pereza.
Creo en el cine, aunque mienta.
Creo en la raíz, pero no en las hojas.
Creo en las sonrisas, pero no en las muecas.
Creo en el huevo, pero no en la gallina.
Creo en la voz, pero no en su eco.
Creo en los puertos, pero no en los barcos.
Creo en los números, pero no en el bombo.
No creo en las cadenas, creo en el viento.
Creo en los sueños, pero no en el eterno.
Creo en la bala, pero no en el gatillo.
Creo en la arena, pero no en la cal.
Creo en el amor, pero no en el de saldo y esquina.
Creo desde la “A” a la “Z”, pero dudo de los puntos suspensivos.
Creo en el tren, pero no en el túnel.
No creo en el martillo, creo en la tinta.
Creo en el fuego, pero no en el humo.
No creo en los uniformes, salvo que recubran honestidad.
Creo en la excepción que confirma la regla.
Creo en la muerte, pues es evidente.
No creo en el tiempo, pues solo existe si yo lo hago.

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