Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Jueves, 14 de diciembre de 2017
Ganas de vivir: el relato tras una colostomía

Mi recuperación

Noticia clasificada en: Ganas de vivir

Mere Pedraza

 

 

 

[...]

Me fui a una residencia de ancianos para poderme recuperar. Fue duro, pero viví toda una experiencia. Conocí cómo se vive en una residencia y asistí a todo lo que mi situación me permitía. En mi estancia en esa residencia, la del Cardenal Marcelo de Valladolid, escribí esto que viene a continuación:

 

Me estoy haciendo unas bragas

del color del caramelo,

para que me endulcen la vida

y poder ir al Encuentro.

 

Amigas y compañeras:

gracias por apoyarme,

gracias por ayudarme

a poderlo superar.

 

Formemos una cadena

con eslabones muy fuertes

de cariño y de amistad,

que no se puedan romper,

para ayudarnos unas a otras

en lo que la vida nos pueda presentar.

 

A lo largo de mi vida

he hecho muchas manualidades,

pero nunca yo pensé

que tenía que hacer

esta tan dura y desagradable.

 

Aquí estoy dispuesta a aceptar

lo que en la vida me ha tocado,

y con la ayuda de quienes me rodean

voy a superarlo.

 

Por eso os pido, por favor,

no pongáis en mi camino

piedras muy gordas

que yo no pueda saltar.

 

Ayudadme a allanar

el sendero

 por el que voy a pasar,

pasito a pasito,

para poder llegar,

sin agobios y sin prisa,

hasta que llegue al final.

 

Este cuerpo es solo mío

y lo tengo que cuidar,

y según yo lo trate,

él me lo premiará.

 

Hay personas que mi vida

me la intentan amargar,

pero somos mayoría

y no lo van a lograr.

 

 

Fui allí a recuperarme. Me trataron como si fuera una reina, empezando por el Director, la asistente social, M.ª José, Macu, mi querida Fani y todas las enfermeras y auxiliares. A todos les doy las gracias por lo bien que me trataron. Aún quedan personas que viven su profesión.

 

También quiero contarte anécdotas. Aunque yo no quería compañía en la cama, una noche mi compañera de habitación, Ana, se metió en la mía por la espalda. Yo, dormida, sentí que alguien estaba detrás y no me atrevía a encender la luz. Llamé al timbre y cuando llegaron las enfermeras salí del susto. Por otro lado, gracias a M.ª José conocí a su marido, Ignacio, periodista, que se ha unido al equipo de mujeres que formamos el grupo Mujeres al Encuentro.

[...]

palabras menores • Términos de usoMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress