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Redacción
Miércoles, 13 de diciembre de 2017

El mapa de mi escuela, los mapas de mi vida

En febrero de este año realizamos una propuesta a un grupo de mujeres mayores del barrio Pajarillos de Valladolid. La titulamos "El mapa de mi escuela, los mapas de mi vida".


A partir de una imagen "típica" de una niña cualquiera en una escuela cualquiera de los años 40 o 50 del siglo pasado, en la que posa apoyando sus brazos en una mesa junto a un libro y un Sagrado Corazón y con un mapa como fondo, les planteábamos "volver a los días de la escuela. Volver significa mirar hacia atrás como quien vuelve la vista al camino recorrido desde donde hoy estamos. Lo cierto es que allí no solo aprendimos los ríos de la cuenca del Duero, la tabla del dos o las capitales de Europa, sino otras cosas que nos han ayudado –o no– a conducirnos por la vida, que han conformado nuestra arquitectura personal, que educaron nuestra manera de mirar y sentir (mirarnos y sentirnos, mirar y sentir al otro y a lo otro)".


Y que escribieran sobre ello, para lo que les ofrecíamos algunos interrogantes desde los que poder "tirar":
"¿Qué aprendiste entonces que luego te sirvió para conducirte por la vida? Vuelve a ver ese mapa, que es como volver a visitar esos días. Han pasado 50, 60, 70 años desde entonces. Has vivido mucho, has aprendido. La vida te ha permitido contrastar aquel mapa con la realidad de lo recorrido. ¿Qué mostraba que luego te fue útil? ¿Qué parecía entonces fundamental pero el camino te ha revelado como accesorio, suplementario? ¿Y en qué estaba equivocado o no fue del todo preciso?


Pero algunos mapas han cambiado. Igual que el mapa político de Europa ya no es el mismo (nuevas fronteras, nuevos países...), el mapa vital, el mapa de algunos valores que hoy adornaría la foto de un niño en la escuela, ¿es distinto? Piensa por ejemplo en tus nietos, si los tienes. ¿Qué cambios percibes entre tu mapa y el suyo?
Pero otros mapas permanecen casi inmutables. Los ríos, las cordilleras, los cabos y los golfos siguen iguales. ¿Cuáles fueron aquellos valores, aquellos aprendizajes personales que crees que siguen ahí, firmes, y que desde tu punto de vista deberían preservarse como espacios naturales protegidos?


Inevitablemente, un mapa casi siempre es incompleto. En el discurrir de la vida te has encontrado calles, rincones, cruces... que no estaban señalizados, con los que no contabas. Puede que los hayas sufrido en primera persona o que los hayas visto en otras. ¿Quieres comentar alguno, su importancia?".


Este es el resultado del trabajo de cada una de las participantes. Pincha en sus nombres para llegar hasta sus relatos:

 

 

   

 

 

 

* Fotografía: Santiurde Web

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