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Redacción
Miércoles, 20 de diciembre de 2017
TALLER DE ESCRITURA EN EL JOSÉ MOSQUERA

Qué será, será

Noticia clasificada en: Centro Cívico José Mosquera

Amor Hernández

 

 

 

 

En un pequeño pueblo de Extremadura, vivían Martín, de diez años, y Rosa, de ocho. Eran vecinos y amigos inseparables, iban juntos al colegio, y juntos se pasaban horas a la puerta de su casa. Como muestra la fotografía que les hizo un primo de Rosa que había venido de la capital, en ella se les veía compartiendo no se sabe qué, quizás un sueño una confidencia o algún pequeño tesoro. Ellos compartían todo lo que tenían, que no era mucho, ya que en aquellos duros años de la posguerra, lo que tenían era más bien poco. Sin decirlo con palabras, ambos estaban seguros de que estarían siempre juntos, cuando fueran mayores se harían novios, más tarde se casarían, tendrían hijos y vivirían felices en su pueblo.

 

Pero la vida no tenía esos planes para ellos, y dos años después de la foto, los padres de Rosa decidieron emigrar a Alemania como única opción para salir de su precaria situación económica. Hacía ya 30 años de aquello, y aunque al principio se escribieron algunas cartas, hacía ya mucho tiempo que no sabían nada el uno del otro.

 

Rosa estudio económicas, trabajó duro, y ahora es una importante ejecutiva en una multinacional alemana, no se ha casado pues su trabajo es para ella lo más importante y le absorbe todo su tiempo, alguna vez en todos estos años ha pensado en Martín y en cómo será su vida, pero su curiosidad no pasa de ahí y en ningún momento ha pensado en ponerse en contacto con él. Está demasiado ocupada como para “perder el tiempo” con los viejos recuerdos.

 

Martín se quedó en el pueblo, y continuó con el oficio de su padre y de su abuelo, que eran pastores. Se casó con una moza del pueblo, y tiene cuatro hijos. Vive una vida tranquila con sus ovejas y su familia, y se siente feliz, pues nunca ambicionó otra cosa. Pero muchas veces piensa en Rosa, y se pregunta qué será de su vida, si se habrá casado, si será feliz. Para él, ella será siempre su primer amor, y se pregunta cómo habría sido su vida si ella se hubiera quedado en el pueblo.

 

Ninguno de los dos, se imaginaba lo que les depararía el futuro, cuando el primo de Rosa, les hizo aquella fotografía que Martin todavía guarda en su cartera como una reliquia pues es el único recuerdo que tiene de ella.

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