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Redacción
Lunes, 12 de febrero de 2018
Relatos micropresos

Vía láctea

Noticia clasificada en: Alfil Negro Dancer Marcelo Mario

Alfil negro

Los últimos del Cosmos

* Advertencia: cualquier coincidencia con la realidad será fruto del azar. Los personajes son ficticios, aunque podrían ser de lo más real. Ubicación: cualquier punto kilométrico en los verdes valles del interior de las vascongadas.

- ¡Ahí va la hostia, Patxi!

- ¿Qué pasa, Koldo?

- Pues que Iñaki, el crío hostia, me ha preguntado una cosa esta mañana.

- ¿Y qué?

- Pues eso, que no sé qué contestarle

- Dime, Koldo

- Pues estábamos desayunando y el mocoso, que tiene cinco años, va y me dice: “¡Aita! ¿Qué es la vía lactea?”. ¿No te parece raro, Patxi?

- Ahí va la hostia, Koldo, y ¿qué tiene de malo?

- No lo entiendes Patxi

- ¿Cómo que no lo entiendo, Koldo?

- Pues no. Mira, Patxi, esa pregunta se la hice yo mismo hace 50 años a mi aita. ¿Lo ves? Tenía razón. Aquí hay un misterio

- ¿Misterio?

- Sí, Patxi. Durante decenas de generaciones esto se ha transmitido.

- ¿Cuál, Koldo?

- Lo de la vía láctea, ¡hostias! Y el crío, ¿cómo se ha enterado?

- Mira Koldo, estás muy raro. Mejor vamos a hablar con el lehendakari y zanjamos el asunto.

- Venga, vamos para el caserío

Llegaron al casería del lehendakari, pero no había nadie. Patxi y Koldo entraron y vieron un letrero: “disculpen las molestias, me he ido unos días a Ibiza con el presidente de la Generalitat de Cataluña”

- Será cabrón - dijo Koldo

Se adentraron en el frondoso jardín y allí se dieron de morros con un gran panteón.

- ¡Hostias, Patxi! Ya hemos descubierto el misterio

Koldo y Patxi alucinaron cuando leyeron el epitafio: “aquí yace la “Vía Láctea”, la mejor vaca lechera que Euskadi ha dado a la humanidad. 500 litros de leche al día, toda una proeza. Descanse en paz.”

 

 

Dancer

Sigue el camino de estrellas amarillas

Cansado de andar y de andar desorientado, triste por no saber dónde sus pies le llevaban, descansó a los pies de un viejo árbol. Se llevó a los labios una botella de agua y suspiró mirando al cielo preguntándose cuál sería el camino a casa.

De repente, sus ojos se fijaron en una estrella la cual destacaba sobre todas por su brillo y tamaño. Miró alrededor de ella y se dio cuenta que perfectamente le seguían diminutas estrellas que dibujaban un sendero en el firmamento. Entusiasmado, se levantó de un salto y se guió por ese camino en el cielo. Sonrió como un niño y comenzó a silbar dando saltos de alegría. La noche aterciopelada le dio cobijo en ese bosque oscuro, las estrellas eran su guía alumbrándole el camino. Ya no temía, sabía que su casa estaba cerca, confiaba en todas ellas. Así se alejó silbando, mientras la vía láctea le abrazaba en su camino de vuelta a casa.

 

 

Marcelo

No somos nada

En un lugar de la Castilla profundo, de cuyo nombre quiero olvidarme, había un poblado de irreductibles seres que allí convivían apartados de todo mundo racional. Era como un planeta que estuviese dentro de otro planeta y éste mismo, pegado a La Tierra con Loctite. Estaban gobernados por una monarquía autoritaria y ya sabes, los que doraban la píldora al rey y le bailaban la música tenían ciertos privilegios, pero a los que no, les ponían la cruz. Vamos, que me suena de algo pero no sé de qué.

Total, que existían tres grupos de habitantes: los fieles al dictador, los que no saben ni por dónde les pega el aire y los revolucionarios. Estos últimos, a veces, se reunían para intentar romper las cadenas que les ponía este gobierno autoritario opresor. Muchas veces miraban al cielo y, al mirar a la Vía Láctea, planeaban ir a vivir allí. No tenían prisa y, con el tiempo, sería la única solución para vivir una vida un poco más digna.

 

 

Mario

Bono Jacinto Pinto

Cuando en Bolivia se estableció el bono “Juancito Pinto”, que consiste en la asistencia del estado a la infancia hasta los 12 años, en su momento provocó reacciones a favor y en contra. En poco tiempo este bono solidario se hace en la vía láctea que alimenta, física, académica y psicológicamente, hasta los 12 años ya que para la mayoría es el único medio.

¿Quién es Juancito Pinto? Un niño de 12 años que defendió heroicamente en 1879 el litoral contra la invasión de Chile cuando Bolivia perdió el mar. Actualmente, la demanda está pendiente de resolución en la ONU, OEA y CELAC. La relación diplomática Chile-Bolivia no es fluida desde entones.

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