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Redacción
Martes, 13 de febrero de 2018
Retratos

Xoan González, toda persona encierra muchas personalidades

Noticia clasificada en: Ángel de Castro Retratos

Ángel de Castro

 

 

 

 

No, no era así, ni mucho menos. Hace algo más de 25 años se presentaba a una plaza de Técnico de Animación Social para trabajar en el Programa de Personas Mayores de la Diputación de Valladolid y tenía la imagen de un ejecutivo. No, no era así por fuera; entonces iba de corbata, pelo engominado y unas gafas de maestro de escuela, porque por dentro sigue siendo el mismo, aun con esta imagen bien distinta, y no es el día más desgreñado. Porque todos tenemos muchas maneras de ser y personalidades bien diferentes, lo que nos hace más interesantes y complejos. 

 

Es Licenciado en Pedagogía (Universidad Pontificia de Salamanca). Doctor en Pedagogía (Universidad de Valladolid). Su tesis doctoral mereció el sobresaliente cum laude. Diplomado en Terapia Ocupacional (Universidad de Burgos). Monitor y Coordinador de Tiempo Libre, Profesor y Director de Formación (Junta de Castilla y León). Profesor Asociado (Universidad de Valladolid). Dirige y coordina la Escuela de Animación Juvenil y Tiempo Libre “Emociónate” desde 2013. Encargado de Ocio y Tiempo Libre en la Residencia de Personas Mayores “Cardenal Marcelo” (Diputación de Valladolid) desde 1994 hasta el día de hoy.

 

Y por encima de todo, el alma mater de la Residencia en cuanto animación y organización de ocio y tiempo libre se refiere. Hábil en publicitar su programación y enmarcarla bien en el tablón de anuncios, día tras día, y en crear un caldo de cultivo, ambientación, animación, vida propia de una Residencia modélica en su atención, cuidados y trato con las personas mayores residentes, debido a un personal entregado y muy profesional. Él es uno más, pero imprescindible, en cuanto a dinamización de la Residencia de Personas Mayores “Cardenal Marcelo”, que está situada en el Cerro de las Contiendas, al lado del Barrio Girón.

 

 

¿Qué hace un hombre como tú en una Residencia de Ancianos?

 

Si lo dices porque estudié Pedagogía y porque hay quien dice que los “mayores dos veces niños”, te diré (como buen gallego que responde a una pregunta con otra) que los mayores son mayores (no me gusta la palabra “anciano”) y los niños niños… Lo único que podrían tener en común es la necesidad de atención y cuidado… y que en cualquier caso, comprometido con la educación permanente, ambos son sujetos de aprendizaje.

 

 

¿Ancianos, abuelos, personas mayores, viejos, tercera edad, residentes? ¿Qué denominación usas más?

 

“Persona mayor”, sin duda. Suelo apelar al “joven” que hay dentro de cada mayor. En los niños, ese “joven” es todavía un proyecto, pero en el caso de la persona mayor es real: pervive mucho del joven que fue y a mí me gusta alimentar su curiosidad, su fascinación por seguir aprendiendo, por descubrir, por apasionarse y por disfrutar de la serenidad que sobrevenga a la calma.

 

 

¿Cuál es tu labor en la Residencia? 

 

Soy el encargado de actividades. Selecciono actividades que contribuyan a estructurar el abundante tiempo libre que tienen a su disposición las personas mayores que viven en una residencia.

 

Hay unas actividades estables, que se repiten semanalmente, y que ocupan las mañanas y las tardes con ofertas culturales, sociales y educativas (las de mero entretenimiento se las dejamos al personal de atención directa y a los medios de comunicación). Y hay otras actividades, que denominamos “especiales”, que jalonan el paso de los meses y contribuyen a orientarnos en torno a determinados momentos del año: Navidad, Águedas, Carnaval, Semana Santa, Primavera, San Juan, Fiestas de Septiembre, Otoño Cultural y, de nuevo, Navidad (con excursiones, semanas gastronómicas, encuentros intergeneracionales, actuaciones musicales y/o teatrales, etc)

 

 

¿Cómo es la participación de los residentes en las actividades que se organizan?

 

Pues es un reflejo de la participación habitual de los ciudadanos de nuestros pueblos o incluso, me atrevería a decir, que arroja mejores porcentajes. Así, de 204 residentes:

- unos 60 participan activamente en todas las actividades de la casa estables (talleres, sesiones… diarias), lo que representa un 30%.

- unos 120 lo hacen voluntariamente en actividades especiales (fiestas, celebraciones…), lo que supone un 60%.

- el resto (un 40%) es consumidor de las actividades que seamos capaces de acercarles a los salones de estar.

En este sentido la residencia es como un pueblo: hay siempre cosas para hacer… pero también hay derecho a aburrirse.

 

 

Si te fueras hoy, por cambio de trabajo, ¿qué crees que has dejado en esta Casa?

 

Dejaría una forma de trabajar que ha fomentado la participación y el empoderamiento de los residentes. Mi contribución más importante ha sido dar forma y contenido, precisamente, a un Consejo de residentes… pero también haber dado cabida a voluntarios y a alumnos en prácticas de diversas entidades que hacen posible que las 35 horas de trabajo semanal se conviertan en 50 horas de oferta de ocio estructurado.

 

 

¿Qué te llevarías?

 

Puede resultar triste reconocerlo, pero me llevaría identidad. Llevo 25 años trabajando con personas mayores y supongo que se me identificará con este ámbito laboral y con este colectivo. En este ámbito he hecho muchos y buenos amigos, y con este colectivo me llevo excelentes aprendizajes.

 

 

¿Por qué empiezas tu tesis doctoral “Pedagogía de la longevidad” con la leyenda de Ponce de León de querer encontrar la fuente de la plenitud?

 

Entre 1994 y 2014 he conocido a 30 residentes que superaron los 100 años de edad. He recogido datos que me han permitido sugerir que la fuente de la eterna juventud no estaba tan alejada de donde pretendía encontrarla el de Santervás de Campos y tiene más de estilo de vida y de concentración-contemplación.

 

 

Y la terminas con dos Historias de Vida de dos Residentes: Rosina y Victoriano ¿Por qué escogiste estas dos biografías precisamente?

 

Tanto Rosina (1902-2007) como Victoriano (1911-2014) superaron los 100 años de edad. Pertenecieron a dos momentos distintos de la vida en la residencia (Victoriano entró un año después del fallecimiento de Rosina), pero tuvieron en común la curiosidad, determinadas habilidades sociales y, sobre todo, un compromiso con el aquí y el ahora. Me parecieron dos buenos ejemplos para ilustrar cualitativamente de qué va esto de la “longevidad exitosa”.

 

 

9.- Aunque esté lejana, ¿crees que será bueno preparar tu propia jubilación?

 

Por supuesto. Las decisiones importantes no deben dejarse a la improvisación. Anticiparse al momento de la jubilación garantizará una transición adecuada al importante momento que se abrirá a continuación. En ti, Angel de Castro, tengo a un destacado modelo. No paso por alto tus importantes contribuciones en forma de publicaciones y el propio testimonio de toda una vida (te recuerdo que te conocí antes por tus libros que en persona). 

 

Mi jubilación tiene prácticamente establecidas su día y su hora: 9 de junio de 2033, que será jueves. Puedo plantearme perfectamente una cuenta atrás hasta ese momento en que podré vivir sin horarios tan rigurosos: aprovechar las mañanas para escribir en los blogs que mantengo, leer la prensa diaria y varios libros pendientes, disfrutar más de los parques, las terrazas y los museos (lo que ahora solo puedo hacer los fines de semana) e ir con más frecuencia a Galicia (ahora solo puedo hacerlo una vez al mes)… Aunque no me llevo a engaños cuando pienso que la jubilación exitosa debe ser el reflejo de una madurez serena como ésta, lo es de una infancia y una juventud que han cimentado unos determinados rasgos de personalidad y carácter.

 

 

¿Cómo te ves de viejo, si es que te ves? Y a todo esto, si no ha salido antes, ¿qué es para ti la vejez?

 

Mi padre, Emilio, quién va a cumplir los 87, suele replicar con un “más triste es no llegar” a quienes dicen que “es triste llegar a viejo”.

 

Me veo dando gracias… por haber llegado y, sobre todo, por haberlo intentado… y confío en poder compartir esta gratitud con quienes me hayan ayudado a mantener una memoria emocional que espero que nunca llegue a ser sustituida por el Facebook o por un “banco de recuerdos” (por muy útiles que estos sean llegado un momento en que las sinapsis neuronales no den abasto con mis ingentes necesidades de comunicarme).

 

 

Y si después de contestar te queda algo en el tintero, que seguro que mucho, estás a tiempo...

 

Daros las gracias… (esto de dar las gracias se lo debo a mi madre, Lola… quien sólo llegó hasta los 65… pero vividos intensamente).

 

 

Y dejamos en la Residencia a este hombre que parece más joven de lo que es, ¿será solo por eso por lo que es tan fácil de hacerse querer?, y es mucho mayor de lo que aparenta en años y sabiduría; gallego de pro, no solo porque no sepas, a veces, si sube o si baja; puede tocar la gaita y alucinas, o la guitarra, o la ocarina, o hacer una queimada que embruja a las meigas y tú te chupas los labios mientras el líquido te entona y te eleva. Le quieren los mayores, llega como nadie a los jóvenes, a quienes les gustaría, como él sabe, encantar a la serpientes en los cientos de cursos que desde hace años dirige y coordina, dirige sesiones de fisioterapia, etc. etc. etc., y siempre, un gran amigo.

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