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Redacción
Viernes, 2 de marzo de 2018
Una mirada hacia la conferencia de Mbuyi Kabunda Badi

Redención

Noticia clasificada en: Marina Escudero

Marina Escudero

 

 

 

Ayer comenzó un congreso... aunque los textos periodísticos no deben comenzar con ayer, mi misión hoy es más liberadora y me tomo la licencia.

 

Ayer, comenzó el II Congreso de Cooperación Internacional de Valladolid: África, un continente condenado por los prejuicios y la globalización. Y aunque el arranque fue, en cierto modo, una condena, el postre del profesor e investigador Mbuyi Kabunda Badi dejó un buen sabor de boca, de esos que duran una temporada en el paladar.

 

Globalización neoliberal, racismo climático, ecocracia, regionalismo fracasado, etc. fueron algunos de los términos que el congoleño abordó en su cuidado discurso. Ni rastro de la supremacía de occidente, ni de la vulnerabilidad africana, ni de su exotismo, ni de su caos, ni de su unitarismo, ni de su pobreza, ni de su "oh Dios mío necesitamos ayuda". Se rompieron alto y claro los mitos y los prejuicios en una exposición que fue el altavoz de toda una corriente de pensamiento, más potente hoy que ayer y que reivindicó la idea de África como un continente diverso, heterogéneo y de una riqueza cultural incalculable. Mis disculpas por el entusiasmo.

 

Kabunda criticó, iluminó y desmontó conciencias con sus ideas, en una jornada en la que todos los valores geopolíticos actuales se pusieron sobre mesa, desde la supremacía de Estados Unidos en el orden mundial, hasta la hegemonía remediable del sistema capitalista y deshumanizador imperante. 

 

El investigador concluyó haciendo referencia al problema de liderazgo interno que sufre su continente y que, a su juicio y también un poco al mío, es su verdadera condena. Los dirigentes internos africanos, no todos, por supuestísimo, son gobernadores del orden, impuestos por y para occidente y dependientes del modelo cultural del norte. Son los nuevos y disfrazados colonos, que hacen más daño que nunca a la tierra más rica del mundo también en cuanto a recursos naturales. Son ellos las cabezas visibles, la parte emergida del iceberg, de carácter codicioso y corrupto, pero mantenidos y eregidos por las potencias mundiales que fueron, son y serán los verdaderos interesados en que África siga siendo, en nuestra imaginación, un solo país, pobre e inválido.

 

Mbuyi Kabunda Badi, a la izquierda, durante la conferencia.

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