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Redacción
Martes, 8 de mayo de 2018
El último film

Soy Steve McQueen, un amante de la velocidad

Noticia clasificada en: El último film Graciela Mantiñan

Graciela Mantiñan

 

 

 

Un duro de los años 60, un tipo que amaba la velocidad en los autos, las motos y la vida.

 

No fui un delincuente juvenil, pero estuve cerca. Mi padre me abandonó a los seis meses, me crió un tío abuelo. Las malas compañías me llevaron al reformatorio y de ahí escapé a los 17 años para convertirme en un marine. Recién en 1950 me levantaron los cargos y poco tiempo después, el Actor's Studio, la famosa escuela de Lee Strasberg, me seleccionó entre cinco mil aspirantes. Ahí comenzó todo.

 

Mi primer gran éxito fue Los siete magníficos en 1960, una película basada en Los siete samurais de Akiro Kurosawa. Yo era Vin, integrante de un grupo de pistoleros profesionales norteamericanos que son contratados para liberar de un cruel malhechor a un pequeño pueblo mexicano. Hoy se reconoce al film como un clásico del cine western y aún se recuerda su excepcional banda sonora.

 

Dieciocho años después protagonicé a Bullit, ese policía que debe proteger a un mafioso dispuesto a declarar ante la justicia, pero una increíble red de trampas termina asesinando a mis compañeros. La escena en que  persigo a sus asesinos por las calles de San Francisco ya está en los museos de la cinematografía norteamericana. ¿Cuántos films se hicieron después con personajes como Bullit: duros, un poco ingenuos, decididamente leales a la verdad? Es cierto, mis películas me configuraron como un hombre que huye siempre.

 

En 1963, en la película La gran evasión huí de un campo de concentración de máxima seguridad durante la segunda guerra mundial. Muchos recuerdan la inolvidable escena de mi paseo en moto, yo prefiero recordar que los prisioneros cantan para ocultar los ruidos que hacemos cavando los túneles que son nuestra vía de escape.

 

Diez años después huí del presidio de la Guyana francesa con mi amigo Dustin Hoffman. Yo era Henri Charriére, la película se llamó Papillon y, ¿sabes?: las primeras escenas se filmaron en España.

 

Algunos dicen que inicié el cine catástrofe, cuando protagonicé al jefe de bomberos que salva del fuego al rascacielos más alto del mundo. El film Coloso en llamas (1974) transcurría durante la fiesta de inauguración, donde los ricos y famosos de la ciudad celebraban… hasta que se quedan atrapados en un infierno.

 

Los que saben historia del cine elogian El affaire de Thomas Crown donde personifiqué a ese millonario aburrido que planea un gran robo de cuadros y en el que la bellísima Faye Dunaway era la ejecutiva de la empresa aseguradora. Con ella  juego una sensual partida de ajedrez que es casi un reflejo de la época, donde la suerte del mundo parecía jugarse en una partida de este juego. La película se filmó en 1968, ¿acaso ahora es distinto?

 

Hui de casi todo, menos del cáncer que me detuvo para siempre en 1980. Sin embargo, la sombra de Steve McQueen sigue haciendo cine; está en cada película donde la velocidad o la huida son auténticas protagonistas.

 

THE END

 

 

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