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Redacción
Viernes, 18 de mayo de 2018
Relatos micropresos

No lo sé, no recuerdo, no me consta

Noticia clasificada en: Alfil Negro David Frosty Marcelo Mario Rayman

Frosty

¿Terapia necesaria?

- ¡Conteste! ¿quién es es su informante?

- No lo sé.

- No sé porqué me lo temía... Y me podría decir, ¿dónde está el resto del cuaderno?

- No recuerdo.

- Por supuesto, cómo pensaba recordar. Una última pregunta, ¿estos 10 millones son el pago de sus servicios?

- No me consta.

- Muy bien! No sabe, no recuerda, no le consta. Veremos cuántos años harán falta para que sepa, recuerde, y le conste... ¡A La Moraleja!

 

 

Marcelo

Mala memoria

El señor Carotas era acusado de haber recibido de manera irregular varios cientos de millones de euros, pertenecientes a la hacienda de su país. Se presentó en los juzgados en su automóvil con su chófer y respondía una tras otra a las preguntas de la acusación particular: "no me acuerdo, no me consta". Cuando acabó de declarar y salió del juzgado dirigiéndose al aparcamiento para regresar de vuelta a casa, un joven que había estado en la sala viendo el juicio se subió al coche con él. Al llegar a su chalet, el joven se bajó a toda prisa y cerró la puerta del chalet, dejándole fuera. Se acostó en la cama con su mujer y todavía no sabemos si le consta o se acuerda. Pobre señor Carotas: ¡qué mala memoria!

 

 

Alfil Negro

El paleto

Subo a la celda y pongo la tele, zapeo un poco y veo una película empezada, y me pongo a verla. Consulto el teletexto y veo que se titula "El paleto". Va de un presidente de algún país europeo, más concretamente del sur, pues los protagonistas no son rubios ni altos y tampoco parecen educados. El susodicho país debe ser un poco atrasado pues la corrupción salta a la vista.

Casi todos los partidarios al poder tienen las manos sucias y algunos ya no están porque están en la cárcel: han saqueado los fondos y se creen de la sociedad, pero aun así siguen siendo los más votados. El presidente parece una momia con barba y cara de paleto, la oposición y el resto de los grupos independentistas al régimen arremeten contra el paleto, pero él se agarra como gato a las cortinas del poder. Sus socios le aplauden todo en política de su partido, que no sé si lleva una máscara de la cerdita Peggy. Se procede a una votación, que ya está pactada. No sé cómo calificar esta película, si de ciencia-ficción, de miedo o comedia. Lo que sí sé es que el actor debe ser de serie B, aunque se le nota que sus fuentes son del cine clásico imperial de primeros de siglo. Al final el presidente dice: “No me acuerdo, no me consta”.

 

 

Rayman

Mas fuerte que su destino

Katie no sabe por qué hay tanta injusticia en este mundo ni recuerda cómo se escribe el odio. Tampoco le constan los actos irracionales de los que supuestamente nos tienen que dar ejemplo. Pero sí sabe recordar los motivos para tener justicia, poder amar y actuar debidamente con los suyos.

Para Katie, una prima inmejorable. Te quiero mucho.

 

 

David

El perro travieso

Comenzó la mañana de forma caótica en el almacén.

Los camiones esperaban en formación, a la espera de que el encargado les diese paso. Los transportistas se juntaban en un tumulto, voces y quejas por doquier. Finalmente llegó el gerente en su flamante coche y observó.

Directamente se dirigió al almacén para preguntar al encargado qué era lo que ocurría, porque el encargado que no hacía más que ir de un lado para otro con cierto nerviosismo. Le contestó: – No encuentro los albaranes de carga-. – ¿Y dónde están y el listado?-. A lo que contestó: – No lo sé. No lo recuerdo. No me consta-. Siguió buscando, cuando el perro guardián apareció con la boca llena de restos de albaranes. El gerente le miro y dijo: – Mira, el perro los ha encontrado antes que usted-. Ahora al perro le llaman “El encargado”.

 

 

Mario

Aires del periodo emergante

Este hombre que cruzó el estrecho en patera con tantas expectativas de futuro, formar una familia, trabajar con dignidad para ganar el pan con el sudor de su frente. Llega la crisis y pierde el trabajo, la residencia y esto le obliga a entrar en el mundo de las drogas para poder comer. En poco tiempo es denunciado, detenido y encarcelado por varios años.

Al otro extremo están los grandes personajes, en la primera fila de la política, que han institucionalizado el fraude, de la apropiación del dinero público y no les pasa nada, porque les basta decir: "no lo recuerdo, no me consta".

Ya me falta poco para salir en libertad, suele repetir con la sonrisa, retenido y cansado de tanta monotonía. Lo positivo para este hombre habrá sido "haber aguantado hasta el fin".

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