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Redacción
Martes, 22 de mayo de 2018
Talleres para mayores en Valladolid

Contar la vida a través de la memoria

Noticia clasificada en: Sara Lázaro

Sara Lázaro

 

 

 

 

Las personas mayores son muchas, cada vez más. Son nuestros padres, abuelos y vecinos, pero también fueron niños, adolescentes, jóvenes. Son nuestro futuro y el pasado de nuestra sociedad. Tienen impresa en sus vivencias, en sus formas, en su lenguaje y en su sentir nuestra memoria, el porqué de lo que somos.

 

Sin embargo, también son ciudadanos de una sociedad que viaja a mil por hora y que no tiene demasiado tiempo para pararse a recordar. “Quien no conoce su historia está condenado a repertirla” es una frase que, curiosamente, se pierde vinculada a demasiados autores como Confucio o Napoleón sin certeza de su autoría. Si bien hay muchas personas mayores que pueden testifican nuestro pasado, muchas se sienten solas e invisibles, apartadas del nuevo carro que con sus trabajo ellas mismas empujaron.

 

Si pienso en conocimientos útiles, me acuerdo de la pregunta ¿con quién irías a una isla desierta? Y creo que elegiría una persona que conoce el entorno, la naturaleza y que con sus manos es capaz de convertir en útiles muchas cosas. Como muchos de nuestros mayores.

 

 

Trabajar con mayores

 

Ángel, Mercedes, Carmen e Iñaqui trabajan al lado de personas mayores desde distintas perspectivas pero tratando de darles voz, voto y calidad de vida mediante la escritura o la cultura en diferentes talleres.

 

Ángel de Castro ha dedicado y dedica gran parte de su tiempo y energía a la animación sociocultural de personas mayores, elaborando programas de ocio y cultura, publicaciones y generando espacios de desarrollo y estimulación creativa para mayores. En el proyecto “Ventana Abierta” que lleva en la residencia Cardenal Marcelo leen poesía, comentan noticias, cantan canciones, se escuchan y escriben, recuerdan, comparten y escriben libritos. De la misma manera que en los talleres de escritura creativa que también lleva en la Asociación de Vecinos de Huerta del Rey y en el Centro de Mayores de José Luis Mosquera. “Hoy leímos una poesía de Dámaso Alonso sobre ser madre y a partir de ahí hemos recreado una historia de qué le regalaríamos a nuestra madre”, decía refiriéndose al grupo de socios del Centro de Mayores y contaba que “también hemos pensado en identificaciones sobre como ser un árbol o en el cielo desde tres perspectivas; visto como lo que vemos arriba, lo que queremos alcanzar o adonde tenemos que llegar según algunas religiones”. 

 

Las coordinadoras del taller de periodico del Colectivo Cultura Popular PIlarica junto Paulina, una de las participantes.

 

Mercedes del Val y Carmen Gómez conducen de manera voluntaria el taller de Periódico y Habilidades Sociales del Colectivo de Cultura Popular Pilarica desde hace 16 años. Trabajan una fase previa de memoria, cultura y gramática para aunar niveles y después pasar, en el segundo trimestre, a la elaboración de su propio periódico que presentan todos los años. “Cuando elaboramos el periódico se genera mucho debate con temas como los desahucios, la violencia de género, la investigación o la soledad de las personas mayores”, explica Carmen, con unas flores en la mano pues era su cumpleaños. En el tercer trimestre trabajan vocabulario con el diccionario entre otras cosas: “intentamos hacer un mantenimiento de habilidades mentales, de mantenerse activo para mejorar la calidad de vida”, comentan. “Para nosotras es un sitio donde reunirnos, de amistad, nos encanta venir. Julia alguna vez ha dicho alguna mentirijilla para poder venir al taller”.

 

Iñaqui Gil, de la Asociación El sombrero, la boa y el elefante lleva el taller Palabras Menores en el Centro de Mayores del Barrio Belén. “En principio íbamos a hacerlo a partir de fotografías pero como siempre procuramos partir de la escucha y desde donde está la persona más que llevar algo estático, hemos visto que la fotografía era algo menos cercano para ellos”, explica. Ellos trabajan en torno a dos vertientes convertidas en preguntas: ¿cómo era ser mayor cuando éramos niños? y ¿cómo es ser niño ahora que somos mayores?, para después publicarlas juntas. “En la primera parte trabajamos aspectos como la autoridad, la presencia o los afectos. Nos fuimos soltando y han escrito muchísimo, pero ya hemos pasado a la segunda y nos dirigimos a nietos en torno a palabras como mujer, amistad, sexualidad...", comenta Ignacio y añade que ”partimos desde su experiencia a lo general”. De esta manera, sirve para comprender y desgajar muchos cambios que están ocurriendo en el presente.

 

 

Mayores que participan

 

Mercedes, Ángel e Iñaqui coinciden en que las personas que asisten a estos grupos suelen ser mujeres en su mayoría. “Ahora con las obras en Pilarica están entretenidísimos”, comenta entre risas Paulina, participante del periódico del Colectivo Cultura Popular Pilarica. “Siempre he tenido mayoría de mujeres, creo que es una cuestión de vergüenza y de educación”, decía Ángel. La mayoría han desarrollado su infancia en zonas rurales y de adolescentes se han mudado a ciudades más grandes a realizar trabajos muy duros. ”Aprendemos mucho de sus vivencias, han tenido experiencias muy difíciles”, comenta Carmen del Colectivo. “Tienen muchísimos conocimientos de oficios, de lenguajes. Saben sobrevivir con poco, a cambio de la juventud más dependiente de la luz. Pero es un conocimiento poco valorado”, añadía Iñaqui al respecto.

 

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“La imaginación y la memoria son cosas que disfrutan muchísimo en los talleres, hablar de “su ayer”, compartir todo lo que han vivido. La poesía es lo que más les cuesta al principio, pero luego cuando vamos realizando hallazgos les encanta”, explica Ángel. ”Lo más difícil siempre es recoger sentimientos, pero eso es en todos los grupos”, un asunto en el que estábamos de acuerdo.

 

La motivación que genera escribir y compartir parte de su legado parece generar muchísima motivación, y darles una importancia merecida sobre todo después de una fase inicial de “yo no puedo escribir, no voy a saber hacerlo”, una etapa que reconocían al principio de los proyectos tanto Iñaqui, como Ángel o Mercedes y Carmen.

 

Pero para ellas siempre es un momento importante. “A mí me da mucha vidilla, echar la parladilla, mantenerse activo, estoy encantada de venir con las compañeras”, decía Paulina con una sonrisa. Y es que muchas personas mayores se sienten solas. ”Viven un choque de valores muy profundo, para ellos es muy importante el estar juntos y algunos viven con el miedo a la residencia porque lo consideran un fracaso”, explicaba Iñaqui Gil.

 

 

Aprendizaje mutuo

 

No sólo los mayores se benefician de los talleres, todos dicen recibir muchísimo de ellos, por eso Carmen Gómez y Mercedes del Val llevan dinamizando el grupo de Pilarica desde hace 16 años de manera voluntaria. En muchas ocasiones se habla de cómo crece el que "lidera" el taller al ver crecer el grupo y creo que también gracias a eso lo hacemos un poquito todos, porque de crecer, los mayores entienden muchísimo. ”Aprendemos nosotras más de ellas que al revés”, decía Mercedes. “Yo, que tambén trabajo la escritura por mi cuenta, escribo mucho más gracias a ellos, y además ver a la gente contenta me sube la moral” decía Ángel de Castro, a lo que Iñaqui añade que “aparte de los conocimientos que aprendo sobre palabras y realidades diferentes, me sirve para entender y reflitrar mi propia memoria”.

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