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Redacción
Miércoles, 30 de mayo de 2018
DOS - ESPECIAL FESTIVAL INTERNACIONAL DE TEATRO Y ARTES DE CALLE DE VALLADOLID

En compañía

María Herrero

 

 

 

En tiempos de egoísmo y de disfrute personal; cuando reina el mirarnos hacia nosotros mismos y pensar solo en nuestro ombligo; cuando la sociedad individualista parece tener cada vez más presencia en nuestra generación y las que nos siguen, aún llega el arte, nos da un toquecito en la espalda y nos dice que muchas veces no somos posibles sin los demás, sin aquellos que son capaces de sostenernos cuando caemos.

 

Como en el teatro. Durante la celebración de la decimonovena edición del Festival Internacional de Teatro y Artes de Calle de Valladolid, hemos sido testigos de esa necesidad que sentimos las personas de apoyarnos en el otro.

 

Apoyo físico cuando se trata de un padre que sube a su hija a sus hombros y se convierte en la mejor butaca del mundo. Butaca donde puede apoyar los brazos, la cabeza y sentirse como en casa, pero disfrutando del mejor teatro en una plaza. O aquellas bailarinas y acróbatas para las que un número no sería posible sin la sujección de unas manos de confianza, o unas piernas que sabe que le sujetarán hasta que se acabe el mundo. También para aquellos actores que necesitan el paso del otro, pareja escénica, que no sabe transformarse sin la presencia de su compañero.

 

O esa mirada de amigos en el público, cuando la ciudad se transforma en un anfiteatro. Unos ojos que dicen “ojalá quiera cambiar de espectáculo, no me gusta nada” o “¿pero, ¡¿has visto eso?!, ha sido buenísimo” y que no necesitan palabras. Pero sí al compañero. Como es imprescindible para la equilibrista mirar a su técnico de sonido y recibir ese gesto de aprobación, de “lo estás haciendo bien”, de alguien que conoce tu número a la perfección y que será crítico contigo hasta las últimas consecuencias, hasta el final de la gira.

 

En el individualismo: teatro como compañía. Una función que sentimos como dos y a la que asistimos acompañados porque no tendría sentido hacerlo de cualquier otra manera.

 

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