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Redacción
Martes, 5 de junio de 2018
Siete ideas encadenadas

Regreso a la rutina

Noticia clasificada en: Frosty

Frosty

 

 

 

El sentido de vacaciones, tal como se conoce, puede que aquí sea el contrario. Sí, los exámenes ya han acabado, pero en nuestro caso eso significa vuelta a la rutina, vuelta a la realidad del hormigón. Mientras estudiamos no hay
demasiado tiempo para pensar en el tedio que significa estar aquí, así que el tiempo de exámenes, por irónico que
parezca, puede llegar a ser como una especie de vacaciones con recompensa dentro de la monotonía de esa gran bola enorme de tiempo que es nuestra condena.


Si echo la vista atrás puedo ver como, sin darme demasiada cuenta en el momento, he ido dejando atrás varios ciclos. Y digo ciclos porque estos no dependen directamente de los años, que sí, si no más bien de la forma de pensar, de la manera de esforzarme en cada nueva exigencia. No me enfrentaba a sacarme la ESO igual que lo hago ahora en mi segundo año de carrera. No asumía mis caídas emocionales igual que ahora. ¿Qué es importante para mí en todo esto? Sí, los títulos están bien, aunque me parece que existe demasiada “titulitis” en este país. La constancia en la exigencia propia ha dado más valor a mi autoestima que cualquier título que pudiera conseguir aquí dentro. Desde luego que estoy orgulloso de mí mismo, pero en ningún caso eso significa que haya llegado a la meta, al contrario, siento que de alguna manera estoy empezando (¡por fin!) a participar en la larga carrera de fondo que es la vida.


A veces pienso en el gran esfuerzo que tuvo que realizar, y sigue realizando, mi madre para sacar adelante a tantos hijos. Después de tal hazaña, y más ahora que la puedo llegar a entender, el simple hecho de llegar a plantearme que la vida ha sido dura conmigo y que no me gustaría esforzarme tanto, me da algo más que vergüenza.


En esta carrera de fondo no hay meta, solo vale seguir adelante día a día, paso a paso aunque sean pequeños. Las paradas deben ser las justas para reponer fuerzas y tal vez en el esfuerzo de cada uno podamos encontrar el sentido de nuestra vida.

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