Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Miércoles, 13 de junio de 2018
El último film

La película que nunca filmé

Noticia clasificada en: El último film Graciela Mantiñan

Graciela Mantiñan

 

 

 

Algunas películas se parecen a ciertos amores, nunca las olvidamos. Sus escenas están inscritas en la historia de nuestras vidas. Por eso hoy, El último film se cierra con “Amores de película”, la pequeña historia de una espectadora memoriosa. Así también agradezco el acompañamiento de los lectores de Palabras Menores y de quienes lo hacen. Juntos compartimos al Séptimo Arte como un derecho humano a soñar.

 

 

Todo comenzó en el Majestic

 

Era una sala de barrio con una programación muy variada. Yo todavía no asistía a la escuela, pero ya sabía leer. Mi padre me hacía un almohadón con su saco para que pudiera ver la pantalla. Allí conocí al Cid Campeador: quizá entonces ya intuí que el poema del héroe castellano era infinitamente superior al film protagonizado por el norteamericano Charlton Heston y la italianísima Sofía Loren en 1961. 

 

Después asombré a mis compañeritos de catequesis con mis conocimientos de historia bíblica. Nunca les dije que los había adquirido mirando Los diez mandamientos (C.B.de Mille, 1956) y Ben Hur (W.Wyler, 1959).

 

En el Majestic aprendí sobre el amor y la guerra, que a veces formaban parte del mismo programa. Por ejemplo Mi bella dama (G.Cukor, 1964) y Los cañones de Navarone (J.L.Thompson, 1961). Con el tiempo descubrí que en la vida real, a los ardientes romances también podían seguirles épicas batallas.

 

 

La esperanza que nació en la oscuridad

 

Fue en la época de la dictadura en mi país. En medio de tanto miedo y dolor, asistí a una retrospectiva de La guerra gaucha (L.Demare, 1942), un clásico del cine argentino que relata la gesta de los gauchos salteños durante las luchas por la independencia del siglo XIX.

 

Era la única adolescente, la mayoría de los espectadores eran personas mayores, jubilados. Todos se pararon y cantaron el himno nacional que, en la película, ejecutaba un protagonista con su violín. Él, que era un sacristán anciano y ciego, animaba así a su gente durante una dramática batalla. En ese momento, en la oscuridad del cine, las dos escenas —la de la pantalla y la que veía a mi alrededor— me enseñaron que la dignidad de un pueblo jamás puede ser vencida.

 

 

Inovidables lecciones cinematográficas

 

Julia (F. Zimermann, 1977). El film comenzaba con una cita del diario de la escritora norteamericana Lilian Hellman. Allí ella decía que a medida que envejecemos, vemos mejor de lejos que de cerca y recordamos con “pentimento”. Es decir, afloran recuerdos afectivos muy anteriores, pero solemos olvidar lo que pasó ayer. Era muy joven en esa época, hoy sé que estoy escribiendo este artículo con “pentimento”.

 

La deuda interna (Pereira, 1988). Lloré cuando concluyó esta película argentina que narra la historia de un conscripto muerto en la guerra de Malvinas de 1982. Yo era una profesora de letras que trabajaba en publicidad y creo que tanta emoción cifraba también un anticipo, porque años después, me dediqué a estudiar apasionadamente la literatura de las argentinas Islas Malvinas.

 

Para concluir, una sonrisa. El año pasado fui a ver Madame Marguerite (X. Giannoli, 2015), la versión francesa  de Florence, que luego protagonizaría Meryl Streep. Ella era esa cantante norteamericana que no se podía escuchar, no sabía que desafinaba horrorosamente.

 

Salí pensando que a veces yo tampoco quería escucharme. Y en eso estaba cuando me descubro en el suelo, rodeada de transeúntes atónitos, en pleno centro de Buenos Aires. Me levanté rápido y segura de no haberme lastimado, pero dudando si mi amor de película no había encontrado una forma más drástica de darme sus invalorables lecciones.

 

Esta vez, el “The End” llega con un abrazo argentino y música de cine.

 

 

palabras menores • Términos de usoMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress